RESUMEN
Todo parece que la nueva misión aprobada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para enfrentar las pandillas haitianas ha iniciado sus operaciones.
Ya se han visto soldados en las calles y la feroz resistencia de los grupos armados en el territorio. El deterioro ha sido profundo en todos los órdenes, que las tareas serán difíciles, pero necesarias.
Haití debe recuperar su sosiego para conformar un estado ordenado y con claros planes para darse una vida institucional y un programa para su desarrollo. Nada impide que eso sea posible, salvo el desorden en que ha estado sumido.
Ahora debemos esperar que las naciones comprometidas con la misión cumplan con abastecerla de lo que sea necesario.
