RESUMEN
Nació el 20 de marzo del año 1972, en Canabacoa, Santiago.

Noel Rodríguez Fernández estudió Comunicación Social, versión Periodismo en el CURSA-UASD (Universidad Autónoma de Santo Domingo), en Santiago de los Caballeros. En el Instituto Dominico Americano estudió inglés y posteriormente completó el curso de gestión municipal con el programa de la United State Agency for International Development (USAID). Se dedica a la labor de enseñar y en la actualidad es profesor de letras y del idioma inglés; es, además, concejal en el Distrito Municipal de Canabacoa, función que ejerce desde que fue elegido en las elecciones del año 2023, donde pasó a ser presidente de la Sala Capitular; antes había laborado en esta misma institución como relacionador público. También ha trabajado en las áreas de radio y televisión.
Desde muy joven, Noel Rodríguez Fernández comenzó el cultivo de las letras, de manera que desde niño se volvió un lector voraz, tarea que supo llevar al ritmo de la escritura, donde iba forjando su propio camino como escritor. Aunque inició escribiendo décimas espinelas, pronto descubrió en los versos de Walt Whitman y de Franklin Mieses Burgos, que el verso libre lo atraía tanto como la estrofa regida por la métrica, de manera que, al tiempo que escribía décimas, escribía también poemas en versificación libre que iba guardando y que tiene proyectado publicar bajo el título de Kosmos. También escribe en prosa, y en el oficio de novelista lleva más de 30 años, tiempo en el que ha logrado producir dos novelas inéditas: El refugio del diablo y Las malas lenguas, las cuales planea hacer públicas en breve. Fue miembro del Taller Literario Virgilio Díaz Grullón, del CURSA/UASD.
En el haber bibliográfico de Noel Rodríguez Fernández podemos encontrarnos con su libro Cien décimas, el cual tiene prólogo en prosa de Bruno Rosario Candelier y epílogo de en décimas de Huchi Lora. Actualmente está trabajando en la edición de su libro Décimas por pipá, el cual pienso prologar.
Entre los varios reconocimientos y premios recibidos por Noel Rodríguez Fernández, sobresalen el homenaje que le hiciera el Ministerio de Educación en el año 2022, en honor a sus aportes a la literatura dominicana por medio de su libro Cien Décimas. Recientemente tuvo el honor de ser jurado para el concurso de décimas espinelas de la Universidad Abierta para Adultos (UAPA), del cual fui jurado también. En el año 2023, obtuvo el primer lugar en el concurso anual de décimas de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, con su trabajo “La lectura es mi sustento”. Ha sido jurado en importantes concursos literarios.
El poeta José Rafael Estévez Espinal (Fello) asegura que Noel Rodríguez Fernández es un ser humano sencillo, jovial y muy accesible; además de ser un poeta nato, que incluso al conversar respira poesía. Como pedagogo, se empeña en enseñar. Tenerlo cerca es como beber de la fuente del conocimiento.
Por otra parte, el comunicador y poeta Huchi Lora expresa su sentir sobre el poeta Noel Rodríguez Fernández en una décima espinela:
Un poeta campesino
ha irrumpido en el parnaso
y su andar con firme paso
ya comienza a hacer camino.
Canta con agudo tino
y le sale natural,
como agua de manantial
porque camina rimando
y en su canto va cantando
el olor del cafetal.
El escritor Andrés L. Mateo estima que, al leer las décimas de Noel Rodríguez Fernández, le revive la polémica entre el escritor Juan Bosch y el poeta Héctor Incháustegui Cabral, sobre esa modalidad de la poesía en la República Dominicana.
Finalmente, el escritor y director de la Academia Dominicana de la Lengua, Bruno Rosario Candelier considera que es hermoso apreciar lo que siente y valora el poeta Noel Rodríguez Fernández en la creación de sus décimas. Se trata de un escritor que se pone en contacto con la naturaleza, y de un creador que se comunica con lo viviente, y esa singular dimensión, en la expresión sicológica, antropológica y cultual de su sensibilidad, la sintoniza con la idiosincrasia del pueblo que conoce y ama y que canaliza en sus décimas como un poeta que hace uso de una fórmula tradicional, como es la décima, para sentir, vivir y exaltar el encanto de lo viviente a la luz de lo que ofrece el campo, a la luz de lo que ofrece la vida sencilla, simple y hermosa de la estancia rural, aun cuando tiene sus limitaciones y adversidades, pero en las manifestaciones singulares que oferta la naturaleza compensa las carencias y precariedades, y eso lo sabe el poeta, y lo testimonia exaltando el arrullo de la paloma, exaltando la tórtola que emociona con su quejido mañanero, y todo lo que rodea el mundo natural de la vida silvestre.
Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un fragmento de una décima espinela de Noel Rodríguez Fernández:
La lectura es mi sustento
Los sueños y fantasías,
mucho más caros que el oro,
vivirán como un tesoro
por el resto de mis días.
Entre prosa y poesías
perdurará lo que siento
más allá del firmamento
del ámbito sideral.
Si un libro me hace inmortal
la lectura es mi sustento.
Emprenderé mi aventura
para aplicar lo leído
para en todo el recorrido
dar riendas a la locura.
Iré hasta la sepultura
pregonando cuanto siento
conquistando el firmamento
en cada nueva odisea
y en esa noble tarea
la lectura es mi sustento.
