RESUMEN
Por: Yamelle Hernández
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Bien es sabido que los cocodrilos son depredadores por naturaleza, su instinto es cazar y no son para nada amigables. Sin embargo, el insólito caso de este perrito demuestra todo lo contrario a lo que siempre se ha creído de estos peligrosos predadores.
De acuerdo al medio “Metro Latinoamérica” en su sitio web, el canino no tenía hogar y se encontraba escapando de una manada de canes que lo acosaban. En medio de su desesperación e intento de huida, este toma la decisión de saltar al río Savitri en el estado de Maharashtra, ubicado en el oeste de la India sin saber que estaba plagado de amenazantes reptiles.
A primera instancia, lo usual y mayormente probable en este tipo de situaciones, es que los cocodrilos hubiesen devorado al perro en cuestión de segundos, no obstante hicieron lo menos esperado por cualquiera, ¡rescataron al cachorro!
El hecho ha causado tanto impacto que la comunidad de zoólogos del país hindú publicó acerca del tan curioso y asombroso caso en un artículo de la revista «Journal of Threatened Taxa». Estos describen que el perrito, luego de caer al río, fue rodeado por los cocodrilos que se hallaban a orillas de este y, que en lugar de comérselo, lo empujaron hacia el otro extremo de la orilla con sus hocicos para alejarlo de la manada de perros que lo perseguían y que así pudiera escapar. Los expertos lo catalogan como una muestra de “empatía emocional”.

Es un hecho sorpresivo ya que según el Instituto de Fauna Salvaje de la India, estos cocodrilos son asaltantes machos con aproximadamente cinco metros de largo y que llegan a pesar hasta 453 kilogramos, demostrando su nivel de peligro. En el mismo artículo explicaron que aún no comprenden ese comportamiento, pero que lo puede relacionar con el carente impulso de hambre que estos no poseían en el momento.
Sigue siendo una acción muy poco común, lo cual hace que los investigadores de la India desarrollen ciertas teorías no comprobadas todavía como que algunas especies puedan experimentar lo que la otra está sintiendo o, que el hecho de que los cocodrilos se encontraran tomando el sol cerca de unas flores de caléndula teniendo “contacto físico” con estas, hiciera que tuvieran un una actitud dócil.
El biólogo especializado en neurofisiología de reptiles de la Universidad de California en Los Ángeles, Duncan Leitch, declaró en el portal online “Live Sciennce” que aunque no haya participado de la investigación, las conclusiones formuladas utilizan una definición humana de inteligencia que intentan encontrar en cocodrilos y que estos animales comprenden un “sofisticado conjunto de comportamientos”.
Independientemente de las razones, este acontecimiento tan “novedoso e intrigante” ha despertado el deseo de los expertos por investigar más a fondo y que, en dado caso, afirmaron que “los reptiles han sido subestimados en lo que a cognición animal se refiere”.




