Niños y playa: consejos para disfrutar sin contratiempos

Por El Nuevo Diario martes 27 de marzo, 2018

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La llegada del buen tiempo invita a disfrutar del aire libre y, sobre todo, cuando hay niños en casa. Da igual que se les proponga ir de acampada, a la montaña o a la playa; para ellos, un día de excursión es una aventura. Y para los padres, en cierto modo, también. Sin paredes que limiten el área de juego de los pequeños, hace falta mucha energía y atención para evitar accidentes y contratiempos. La playa, en particular, es un entorno que tiene sus propios riesgos. En este artículo se enumeran las principales amenazas de este medio y se recopilan una serie de consejos para mantenerlas bajo control.

 

Las principales amenazas de la playa para los niños

Buena temperatura, más horas de luz, ambiente distendido… Cuando se acerca el verano, todo sugiere que el mejor plan en familia está de la puerta hacia fuera. En ese contexto, pasar un día de playa con los niños parece la opción más divertida. Es fácil imaginar castillos de arena, caricias de sol, chapuzones en el agua y balones de colores que vienen y van junto a la orilla. Sin embargo, los mismos elementos que entusiasman a los padres encierran peligros potenciales para los niños y, si no se les presta la debida atención, pueden jugar una mala pasada.

Principales amenazas de la playa para los niños

  1. El sol.Una exposición excesiva sin protección puede ocasionar quemaduras graves en la piel, insolación, dolor de cabeza, vómitos, diarrea e, incluso, convulsiones.
  2. El calor.Aunque los niños estén protegidos de los rayos UV, el calor en sí mismo puede ser muy perjudicial para ellos y provocar, por ejemplo, la deshidratación de los pequeños o una bajada de tensión.
  3. El mar.El movimiento de las olas, las corrientes submarinas, el fondo irregular, las rocas que no siempre se ven y las medusas son algunos de los riesgos que alberga el mar. Además, siempre existe el peligro de que los niños más inexpertos traguen agua salada cuando nadan.
  4. La extensión.Jugar en casa o en el parque infantil no es lo mismo que hacerlo en la playa, donde el área es mucho mayor y, además, hay grandes concentraciones de gente. Un minuto basta para perder de vista a los niños, o para que ellos se pierdan y no sepan cómo encontrar a sus padres.

 

Consejos prácticos

  1. El soles fuente de energía, pero también puede ser fuente de problemas. Cuando se va a la playa con los niños es muy importante no permanecer allí todo el día y evitar el tramo de mayor incidencia solar, es decir, de 12:00 a 4: 00 p.m. Los especialistas recomiendan ir temprano por la mañana o, de lo contrario, ir al caer la tarde. Y nunca durante más de dos horas seguidas.

El protector solar es muy importante: debe convertirse en un miembro más de la familia. Sin el, no hay playa. El factor mínimo de protección debe ser de 25 (o de 30, si los pequeños tienen la piel muy blanca), y tiene que aplicarse cada dos horas o después de cada baño.

  1. El calores tan peligroso como el sol, sobre todo, porque se va en su busca y a menudo uno se olvida de prestarle atención. De nada sirve esmerarse con el protector solar si, al mismo tiempo, no se previene a los pequeños de las altas temperaturas. La deshidratación es el principal problema, de modo que es fundamental mantener a los niños frescos e hidratados.
  2. El maresconde varios desafíos y no hace falta ser un intrépido navegante para darse de bruces con ellos. Al hilo de lo anterior, es preciso evitar los chapuzones intempestivos, esto es, que los niños que han estado jugando al sol un buen rato, corran al agua y se zambullan sin más. Los cambios bruscos de temperatura son peligrosos.

 

 

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