RESUMEN
A principio del mes en curso, el papa Francisco estuvo en Colombia para bendecir los acuerdos de paz, cuyo conflicto duró más de medio siglo y afectó 9.5 millones de personas. A esta cifra también habría que agregar la cantidad de muertes relacionadas al narcotráfico y la lucha entre carteles. Los gobiernos de esta Nación desde 1960, han hecho grandes esfuerzos con el apoyo de los Estados Unidos, para enfrentar la guerrilla, paramilitares y los distintos grupos del crimen organizado con todas sus manifestaciones.
Su presidente, Juan Manual Santos, expresó lo siguiente en una reciente publicación: “Veinte años después, tenemos que decir que así como el problema no nació con Escobar, tampoco terminó con él. Desde su muerte, hemos visto transformaciones trascendentales para la institucionalidad colombiana”.
Ciertamente son sustanciales los cambios que han desarrollado los organismos de fuerza y control, y su inquebrantable firmeza contra la delincuencia no se detiene, ya que son conscientes de las constantes mutaciones de la criminalidad. En nuestro contexto social también enfrentamos una serie de situaciones de carácter delictivo que perturban la vida diaria y corroe las estructuraras que soporta el Estado dominicano.
Para enfrentar la criminalidad, siempre hemos señalado en distintos artículos la necesidad de fortalecer la inteligencia en todas sus facetas o como bien señaló el expresidente Leonel Fernández en septiembre del 2011 “endurecer la inteligencia”. Es por ello que estamos atentos a unas series de proyectos de Ley que apuntan hacia esa dirección, siendo los siguientes:
Proyecto de Ley del Ministerio de Interior: En su artículo primero (1) establece la atribución de este ministerio como el órgano rector de la seguridad ciudadana, y en el cuatro punto tres (4.3) realizar la coordinación del Sistema de Inteligencia e Investigación con la Procuraduría General de la República.
Proyecto de Ley Defensa y Seguridad: que tiene como finalidad en su artículo cinco (5) mantener la integridad y estabilidad del Estado, la protección y bienestar de la Nación dominicana; y en su artículo treinta y ocho (38) establece el Sistema Nacional de Inteligencia como el conjunto de órganos que dirigen y ejecutan coordinadamente actividades de información e inteligencia a fin de enfrentar cualquier amenaza que afecte la seguridad nacional.
Proyecto de Ley del Sistema de Inteligencia: Esta norma define el ámbito de aplicación de la inteligencia criminal, militar y estratégica como subsistemas. Cuya misión principal es suministrar a los poderes del Estado, así como al Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, la información e inteligencia necesaria.
Esto a su vez trae cambios en la estructura interna del Departamento Nacional de Investigaciones, quien pasará a ser Dirección Nacional de Inteligencia y quien deberá coordinar el Sistema Nacional de Inteligencia, lo que forzaría una modificación a la ley 857 del 22 de julio de 1978 que crea al D.N.I
Cabe destacar algunos avances en materia de inteligencia como por ejemplo la Ley 139-13, en su artículo 60 expresa que las Fuerzas Armadas disponen y administran un subsistema de inteligencia militar, integrado al Sistema de Inteligencia del Estado; y la nueva Ley policial 590-16 contempla la Dirección Central de Inteligencia. Desde hace un tiempo la Dirección de Información, Análisis y Programación Estratégica de la Presidencia (DIAPE) constituye un buen ejemplo práctico desde el punto de vista de inteligencia estratégica.
A raíz de la discusión sobre el nivel de prioridad de los proyectos del ley que hemos hecho mención, la semana pasada el Director del D.N.I Sigfrido Pared Pérez, de forma atinada manifestó: “es necesario conocer primero un anteproyecto de ley que tiene que ver con lo que es la ley de Seguridad y Defensa, que reposa en el Congreso Nacional, ya que es el tronco o la sombrilla, si se quiere, que abarca todos los aspectos que tienen que ver con seguridad y defensa”.
Lo planteado responde a un orden lógico y estructural, ya que la Constitución de la República en su artículo 258 establece el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional como un órgano consultivo para políticas y estrategias, de manera que es fundamental dar ese primer paso. De igual forma debemos tener presente la elaboración de un Plan Integral de Seguridad y Defensa, congruente con los lineamientos de la Estrategia Nacional de Desarrollo 2010-2030, que cuente con el apoyo de los distintos estamentos sociales.
Deseamos subrayar en esta reflexión la importancia de contar con un Sistema de Inteligencia, quien está llamado detectar la mutación o la aparición de nuevas formas de quebrantamiento de la ley, y revelar las acciones que ponga en peligro la sana convivencia del país. Por definición sabemos que un sistema es un todo inseparable y no la escueta suma de sus partes, para ello siempre se recurre siempre a tomar como comparación al reloj que no tiene una pieza encargada de los segundos, como tampoco de los minutos, sino la interrelación y organización del todo, es lo que nos da el factor tiempo.
Ante un nuevo escenario que se avecina, los subsistemas de inteligencia existentes tienen el ineludible compromiso de ir trabajando un plan que mejore su eficiencia, y en ese tenor sugerimos tomar en cuenta estos tres elementos:
- Fortalecimientos de los planes académicos y reclutamiento de personal.
- Estructuración de laboratorios de ideas y estudios de casos.
- Ciberseguridad y nuevas modalidades del crimen organizado.
Como dijo el general Douglas MacArthur “No hay ninguna seguridad en esta tierra. Solo existen oportunidades, de manera que incentivar la creatividad e intuición en las labores de seguridad, es el camino y justo ahí veremos las oportunidades para hacer frente las constantes mutaciones de la criminalidad.
