EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.-Con un Hard Rock Live desbordado en su capacidad y una impresionante puesta en escena, más de 50 artistas rindieron un merecido y esperado tributo a las Olimpiadas Rock y a su creador, con el espectáculo: Olimpiadas Rock, El Concierto.
Desde los primeros minutos en que se abrieron las puertas del mítico lugar, se empezó a sentir la adrenalina y las energías que llenaban este espacio: Abrazos y sonrisas entre los que iban llegando dejaron en evidencia que sería una noche épica, donde la nostalgia y las buena música tendrían el protagonismo exclusivo.
Arrancando la noche, no se dejo tiempo para respirar: La banda, dirigida por Allan Leschhorn, muestra una fuerza descomunal, para recibir al primer invitado de la noche: El inolvidable y respetado Henry Brito, de la banda Cygnus. A partir de este momento se sabia que la noche se convertiría en una entrega sin precedentes.
Le siguió una renovada versión de “ Sunshine is Your Love” de los antiguos Bazoucco, lidereados por Lyle O. Rietzel.
Y sin dejar a la audiencia tomar un respiro, se escuchó la trepidante voz de Edwin Sanchez (cantante de planta de la banda) entonar la clásica canción de Los Crudos: Oh Lili, de la autoría del reconocido Roy Tavaré.
Y no paraban. Mientras todos coreaban y cantaban al unísono, imágenes de historias de las bandas eran presentadas en perfecta sincronía con las canciones, dando un apoyo visual que enriqueció en todo momento el espectáculo.
Siguieron desfilando éxitos. Llegaron los legendarios “Empiphis” casi con toda la alineación que otrora dio incontables canciones para la historia.
La voz de Junior Rodriguez, limpia y llena de energía, hizo que todos cayeran bajo los influjos de su clásico “Noche Sin Final”. Justo después y sin ninguna tregua, subió a escena uno de los cantantes con mayor trascendencia en la escena del rock y el pop dominicano, el polifacético Máximo Martínez, para regresarnos al 1987 y su banda New Page, con una impecable interpretación de su clásico “Negro y Blanco”.
Cabe destacar que la camaradería y el ambiente entre los asistentes era casi de euforia, recibiendo cada interpretación con efusivas y cálidas muestra de cariño y admiración.
Siguió la noche con toda su fuerza, con las participaciones de Germán Venegas y el clásico de la banda Carey “La Tambora”, Gary Zemialkousky junto a Tomás Álvarez, repasaron el éxito “Los Desafortunados”: Libertad, donde no se dejó de lado una fuerte critica social, en las letras de este tema.
Y aún faltaba mucho más. Mucho más.
Se recordó el famoso tema de los legendarios Toque Profundo: El Jevito, recibiendo una increíble acogida por su novedoso arreglo de trompetas, saxos y trombones. Un experimento que le valió grandes aplausos y reconocimientos a la producción musical. De ahí, sin mucha espera se instalaron sobre el escenario 4 butacas, que recibirían a la sesión de cuerdas del show. Temas como “Con la Guardia Abajo”, interpretado magistralmente por AJ Martí (Penché) levantaron de sus asientos a todos los asistentes, para suceder lo mismo con “Ahora que no Estas Aquí” Y la magistral interpretación acústica con guitarras y el excelente cuarteto de cuerdas, dirigido por Javier Vargas e interpretado por su autor Luichy Guzman.
Un momento para recordar fue la participación de David Muñoz y Marino Peña, al presentar en su formato acústico su clásico de rock pesado “Esclavos de la Intemperie”, con un recorrido visual de sus diferentes épocas dentro de la siempre recordada banda Quo Vadis, lidereada por el Pedro Tio Goico, ido a destiempo.
Y sin descansar ni dejar momento para respirar, entra a escena Tony Adrover lider y cantante de la agrupación Coral Negro, quien trajo de. vuelta uno de sus temas mas recordados: “El Silencio de Miles”, causando una avalancha de aplausos. Acto seguido, se interpreta un Clasico de todos los tiempos: DOS, de los muy queridos Regata, contando con la participación de José Alejandro Bordas, compositor y tecladista del mismo. Épico.
Otros temas que se ejecutaron con increíble precisión fueron los clásiscos “Algo en Común”, donde David Vasquez junto a la majestuosa Shara Viñas brindaron una participación sin desperdicios. El cierre se suponía que estaría a cargo de Luichy Guzmán y los formidables “Te Para 3” quienes entregaron su himno “Solos en el Valle” reforzados por el enérgico trío de metales.
No fue así, pues aun se tenía un as bajo la manga: Los muchachos de Empiphis complacieron a la audiencia, que pedía mas, y tomaron el escenario, interpretando el clásico que les dio fama y que hoy es el grito de batalla del rock nacional: Dónde estarán. Acción seguida, se le sumaron todos los temas cantantes e invitados, dejando la noche con una nota alta y a todos con la increíble satisfacción de haber sido testigos de una historia musical sin precedentes.
Puntos Extras de la noche:
La poderosa banda de planta estuvo dirigida magistralmente por el guitarrista e ingeniero de sonido Allan Leschhorn. Mostraron durante toda la noche un impresionante dominio escénico y fuerza, siendo fieles a los temas originales pero impregnándoles una vitalidad muy refrescante. Eran ellos: Joel Berrido en el bajo, Leo Valenzuela en los teclados y Edward Estévez en la batería. La voces estuvieron a cargo de Edwin Sánchez y Shara Viñas.
No podia tener el nombre de Olimpiadas Rock si Kin Sanchez, su creador y principal motor durante mas de 10 años, estuviera presente. Un emotivo reconocimiento le fue hecho por todos los asistentes, donde se resaltó su inmenso a porte al arte y a la musica dominicana, pero sobre todo sus cualidades humanas y de promotor del rock en el país.
Tambien fueron reconocidos importantes figuras de la prensa y la radio determinantes en el desarrollo de estas competencias. Martha Miniño, JM Hidalgo, Miguel. Cunillera Mite Nishio, Tony Calderon, Alex Solo y otros relacionados, fueron nombrados con sendos reconocimientos por parte de los músicos y la producción general.
El momento más emotivo de la noche llegó a cargo de un video En Memoria, de aquellos músicos y personalidades relacionadas a las Olimpiadas Rock, que ya desaparecieron. Este contó con la musicalización y arreglos del también músico y olímpico Wilfredo Nanita, con musica del mismo Nanita y Allan Leschhorn. Se aprovechó la ocasión para reconocer el legado de Jhonny Risk y Pedro Tió Goico, ambos fallecidos recientemente.
El resultado final: Una noche épica y llena de musica memorable, con un junte de las mas emblemáticas figuras del rock nacional y una producción que lleno las expectativas, superando todo pronóstico.




