EL NUEVO DIARIO, EL CAIRO.- Al menos cinco miembros de una misma familia murieron hoy en un nuevo ataque de las tropas sirias contra zonas civiles en la provincia de Alepo y limítrofe con Idlib, el último bastión opositor situado en el norte del país árabe, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
«Cinco miembros de una misma familia murieron, entre ellos una mujer de avanzada edad, sus tres hijas y su hijo», indicó la ONG, cuya sede se encuentra en el Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de colaboradores en el terreno, mientras que otra mujer resultó herida por la acción en Kafr Nuran, en el oeste de Alepo y a pocos kilómetros de Idlib.
Este ataque tiene lugar tan solo unas horas después de que una niña pereciera y otras seis resultaran heridas por cohetes lanzados por las fuerzas gubernamentales sirias contra áreas civiles que impactaron en viviendas civiles, una mezquita y un colegio en la localidad de Sarmín, informaron en su cuenta de X (antes Twitter) los denominados Cascos Blancos, un grupo de rescatistas que opera en las áreas de Siria en manos de la oposición.
Como es habitual, ninguna fuente oficial siria ha reaccionado ante esta información.
Aunque desde 2020 está en vigor en Idlib un alto el fuego acordado por Turquía, valedora de la oposición siria, y Rusia, aliada de Damasco, la demarcación administrativa todavía es escenario de actos violentos de forma frecuente.
Considerada el último bastión opositor en el país, la provincia registra a menudo ataques cruzados entre las tropas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, y una miríada de grupos insurgentes allí presentes, entre los que destaca la alianza islamista Organismo de Liberación del Levante.




