RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, LIMA. – Domingo Gonzáles, el campeón peruano de los ligeros, murió ayer sin reaccionar un sólo instante del golpe que lo envió a la lona por una cuenta que resultó interminable.
La muerte del pugilista es el tema dominante en el medio deportivo local que ve partir a un hombre que, al parecer, había bajado mucho antes la guardia frente a adversidades en su vida fuera del cuadrilátero.
Dedicado desde los 14 años al boxeo, sólo hace un mes que González pudo levantar la diestra para ser proclamado como monarca de su categoría en el país.
Aquel título logrado hace un mes, sólo fue para Gonzáles algo así como un paliativo. Ayer se supo que estaba profundamente afectado el alejamiento de su esposa, y otro golpe tan demoledor como un nocaut: la muerte de un hijo, que también, era parte de su existencia.
El padre del púgil lloraba ayer el trágico final de su hijo a los 27 años de edad. Recordó que el día más feliz en la vida de su muchacho fue hace 14 años cuando por primera vez calzó guantes y trepó a un cuadrilátero para dar y recibir golpes a un rival.
En ese momento, Gonzáles comenzó a levantar su propio castillo de sueños. Victorias y títulos eran el sustento de esos sueños.
Hace solo treinta días logró el primer título de su carrera. Aquella vez fue valiente, agresivo. Todos reconocieron que la corona no podía estar en mejores manos. Sus seguidores lo aclamaron como nunca.
Es un gran momento que mitiga en algo mi vida angustiada. Cuando he perdido tantas cosas –se refería a su esposa e hijo–, espero conservar este título Retuvo el título, pero pagó el más alto precio para lograrlo. En la primera oportunidad que tuvo para defenderlo un recio golpe al mentón lo derribo para siempre. Permaneció media hora sobre la lona y siguió en estado de coma profundo en la cama de una clínica limeña.
Las razones de la muerte llevan a una investigación profunda, junto a la suspensión por tres meses todas las actividades del puligiso peruano. Se dice que antes del combate ingirió alimentos sólidos, algo que no podía hacer.
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