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21 de enero 2026
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2 min de lectura Nacionales

Monseñor Castro Marte insta a funcionarios a servir al país, no a lucrarse

Subrayó que el ejercicio del servicio público debe estar marcado por la transparencia, la responsabilidad y la búsqueda del bien común

(Ilustración: El Nuevo Diario)
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RESUMEN

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EL NUEVO DIARIO, LA ALTAGRACIA.- El obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, Jesús Castro Marte hizo este miércoles un llamado a la ética y al compromiso social, al advertir que “los servidores públicos son para servir al país, no para buscar lucro de ningún tipo”.

Durante la eucaristía en la Basílica Catedral Nuestra Señora de la Altagracia en Higüey, monseñor Castro Marte subrayó que el ejercicio del servicio público debe estar marcado por la transparencia, la responsabilidad, la búsqueda del bien común y por servir a los más débiles que necesitan la protección del Estado de derecho.

“Los servidores públicos son para servir al país, no para buscar lucro de ningún tipo, esto vale también para los profesionales de todas las ramas, el sector privado, la clase empresarial y para nosotros mismos, que como iglesia inserta en la realidad de nuestro tiempo hemos de dar testimonios con palabras y con hechos”, manifestó.

 

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Basílica de Higüey (Foto: Josué Vargas)

El prelado también llamó a fortalecer la justicia social, poniendo particular atención en los sectores más vulnerables, como los pobres, marginados, enfermos, mujeres maltratadas y jóvenes sin oportunidades.

Igualmente, abordó la importancia de mejorar las condiciones del sistema penitenciario, especialmente con respecto a los casos de prisión preventiva prolongada, instando a políticas más humanas y justas para quienes se encuentran privados de libertad.

Castro Marte se expresó en contra de la normalización del vacío de autoridad, señalando consecuencias visibles como accidentes, delitos, corrupción y desorden social. “El vacío de autoridad no puede seguir sin consecuencias”.

Para el obispo, el país necesita el vigor y el coraje de una verdadera comunidad de servicio.

Procesión sacerdotal en la Basílica de Higüey (Foto: Josué Vargas)

“Al salir de los resistentes muros de la Basílica Catedral no olviden esa expresión: servicio y bien común, ambas coordenadas resumen la vocación de entrega, la abnegación, el sacrificio de la Santísima Virgen María, en cuyo honor celebramos esta fiesta”, recalcó para luego pedir a la Virgen de la Altagracia por el fortalecimiento de la familia dominicana.

Finalmente, dijo que urge trabajar por una cultura segmentada en la honestidad, transparencia, en la distribución justa y equitativa de los recursos públicos. “Que Dios y María Santísima Señora de la Altagracia de a nuestra autoridades civiles, a nuestro liderazgo nacional y a todo el pueblo dominicano, y a los más de 10 millones de visitante, amparo, protección, fe, esperanza y el porvenir de sus vidas, Dios los bendigas y la Santísima Virgen de la Altagracia los proteja siempre, amén”.

ADDP/