RESUMEN
Con la creación de posiciones transitorias, que luego se hacen eternas, se han estado orquestando desde el Ministerio de Educación, MINERD, acciones indecorosas, que no lucen en esa entidad estatal, por reñir con su filosofía moral y su compromiso social. Tales acciones, la cometen en contra de los Monitores, profesionales de diversas áreas, que prestan servicios como docentes, en toda la geografía nacional, sin que esa dependencia del Estado se preocupe por mejorar su condición institucional o su estatus laboral.
Que los escándalos de corrupción, incumplimientos a la ley, violación al código laboral e irrespeto a la dignidad humana se den en algunas instituciones públicas, es aceptada y hasta justificada, pero que procedan del propio órgano rector de la formación en valores de toda una nación, merece la más atenta de las miradas, el más profundo de los análisis y, el más radical de los repudios.
Desde el anterior gobierno de Danilo Medina, fueron nombrados en condición de monitores más de 10,000 profesionales en todo el país, para cubrir las plazas resultantes de la implementación del 4% para la educación y la incorporación de centro educativos regenteados por religiosos y religiosas que se incorporaron al sistema nacional, una conquista social y un compromiso electoral de todos los candidatos. Al tiempo que se efectuó la ordenanza 03-2001, para que todas las universidades del país facultaran en la habilitación docente a los expertos que quisieran pasar al sistema educativo nacional, en lo que más tarde fue denominado ¨La revolución educativa¨.
Con la experiencia y el desempeño probado, esos profesionales llevan casi una década prestando una labor, sin ningún estímulo social o pecunio, digno de la calidad y servició prestado. Han sido impedidos de participar en el Concurso de Oposición, por la maliciosa negativa del MINERD, de no cumplir la Ley de Educación, bloqueando su reconocimiento como docentes, cuando la misma Ley establece que luego de desempeñar la función (durante un año), deben ser nombrados, incontinenti, sin continúan en sus puestos. Las violaciones se extienden a sus incentivos por desempeño, años en servicio y capacitación profesional.
Llama la atención el irrisorio apoyo que les han brindado los centros educativos en los que prestan servicio, así como el olvido intencional que la Asociación de Profesores Dominicanos (ADP) ha tenido, al no incluirlos en su agenda, en las incontables negociaciones con el sector oficialista, con pleno conocimiento de sus funciones, condiciones y demandas.
Como la herramienta para identificar los funcionarios simuladores, tanto del pasado como del presente es Google, según el presidente Luis Abinader, es sensato que el ministro de Educación, Roberto Fulcar, haga uso de dicho instrumento para que recuerde su compromiso con todas las irregularidades denunciadas y conocidas por él, antes de asumir la dirección de esa dependencia, sobre todo las referentes a los monitores.
Juegan con la inteligencia colectiva de tantos hombres y mujeres que brindan un servicio y en cambio, reciben la opresión, de todos los sectores envueltos (directores de centros educativos, Asociación de Profesores, Ministerio de Educación), que no hacen nada ni para bien ni para mal.
Registrar un Monitor como docente, cuando se premia a los administrativos e identificarlos como administrativo cuando se gratifica a los docentes, es manejar con inquilla la dignidad humana y la situación legal de profesionales probos, que tienen como estandarte sus años de servicio, ratificado por la aquiescencia de las superiores autoridades presentes y pasadas.
Siendo el MINERD el órgano rector de la formación conductual de todos los ciudadanos, no cae bien que, desde su seno, se estén manteniendo en un limbo jurídico, a un grupo de profesionales nacidos y al servicio de ésta. No queremos pensar, que tras estas irregularidades haya grupos o sectores, siendo beneficiados. Tal vez por eso, no son escuchados, hacen caso omiso a sus reclamos y le someten a todo tipo de ultraje. Queremos saber quienes se benefician de que estén los monitores del MINERD, sin parientes ni dolientes.
