MIS CONCEPTUALIZACIONES

Por Pablo Valdez viernes 6 de noviembre, 2020

Una reflexión interesante, es la que nos dejan las elecciones de los Estados Unidos realizadas el día 3 del presente mes.

Evidentemente, que los Estados Unidos se han convertido en una cajita de sorpresas en los últimos años. Nadie se imaginaria que un gobernante que haya dado grandes demostraciones de incoherencia como ha sucedido con el señor Donald Trump, podría al ocaso una presidencia plagada de desaciertos, alcanzar una votación semejante en contra de un candidato, que ha demostrado en toda su carrera política, una gran coherencia en su trato con sus semejantes.

La incapacidad político-social del señor Trump, llegó al límite de la incoherencia con su denuncia de fraude sin fundamento alguno. Sin embargo, todo el que le ha dado seguimiento al presidente de los Estados Unidos, conocía de que de no alcanzar, como en efecto a ocurrido, la mayoría de votos, dicho señor, reaccionaria de forma airada y con los alegatos de que había sido objeto de un engaño electoral que solo el asume como cierto.

Si Donald Trump, tuviera respeto por la Nación del Norte y por sus semejantes de otras latitudes, rectificaría pidiendo perdón a la comunidad de votantes de Estados Unidos y a todo ciudadano del mundo que por alguna razón haya creído en la democracia representativa de la que los norteamericanos se indilgan la primacía en la representación mundial.

Las Naciones de América y el mundo, a partir de noviembre 3 del presente año, deberán tener una transformación indeseada en la opinión sobre el comportamiento democrático de la Gran Nación del Norte.

Aceptar que el presidente de los Estados Unidos, no solo se considere dueño del mundo, sino que sea capaz de aspirar una ganancia de causa injustificada, es algo que difícilmente la comunidad mundial pueda olvidar. El señor Trump, debe sentirse orgulloso de que va a terminar su gestión de gobierno sin haber sido expulsado de la Casa Blanca, a pesar de los tantos desaciertos y de presentar a la Nación de mayor poder incidental del mundo, con una permanente contingencia política, social, económica y de comunicación, que obligará al nuevo inquilino de la Casa Blanca a realizar ingentes esfuerzos para borrar de las mentes de los habitantes del mundo que alguien con esa deprimente condiciones dirigió los destinos de esa Nación.

Estamos seguros, no solo de que el señor Biden será el nuevo gobernantes de esa poderosa Nación, sino de que los Norteamericanos, no volverán a cometer el error que cometieron al elegir al señor Trump y de reiterarle una votación tan alta como la que ha alcanzado en estas últimas elecciones de los Estados Unidos y para tales fines, el Partido Demócrata con el presidente de la republica a la cabeza, deberán demostrar en el ejercicio del poder que comenzará para el próximo cuatrienio de gobierno, que un gobernante debe tener presente, en cada expresión y acción, que fue elegido para el respeto institucional y personal de cada habitante de la Nación que dirige y del mundo.

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