En el plano geopolítico, sostuvo que las economías occidentales buscan diversificar sus fuentes de minerales críticos, especialmente tierras raras, en un contexto de creciente fragmentación global.
En cuanto a geología, subrayó que el país no depende de un solo recurso. Pueblo Viejo, una de las minas de oro más grandes del mundo, cuenta con más de 40 años de vida útil restante. Además, el país posee potencial en ferroníquel, insumo clave para el acero inoxidable utilizado en infraestructura energética, y avanza en la exploración de tierras raras en la Reserva Fiscal Minera de Ávila, en Pedernales, donde se estiman 150 millones de toneladas brutas de recursos preliminares.
El ministro explicó que el proyecto de tierras raras cumple con los estándares internacionales NI 43-101 y proyecta estudios de factibilidad para 2027.
En el eje de gobernanza, Santos resaltó que en los últimos 18 meses se ha impulsado la mayor modernización institucional en décadas. En agosto de 2024 fue creada la Empresa Minera Dominicana (Emidom), encargada de gestionar reservas estratégicas y permitir la participación estatal sin desplazar la inversión privada.
Asimismo, anunció que en los próximos días será sometida al Congreso Nacional una nueva Ley de Minería, la primera reforma integral en 55 años.
Expresó que el proyecto incluye la digitalización del catastro minero, plazos definidos de aprobación, cierre obligatorio de minas con garantías financieras, mayores estándares ambientales y mecanismos de estabilidad jurídica.
La minería como pilar estructural
Santos manifestó que la minería representa el 18 % de las exportaciones totales, al alcanzar US$2,600 millones en 2025, lo que supone un crecimiento interanual del 52 %, y precisó que la inversión extranjera directa en el sector alcanzó US$556.3 millones en 2025, equivalente al 13.6 % de la IED total.
“El sector genera 7,332 empleos directos y más de 25,000 indirectos, con los salarios promedio más altos de la economía dominicana”, indicó.
Llamado a alianzas estratégicas
Santos concluyó invitando a inversionistas, socios de exploración y compradores estratégicos a establecer alianzas de largo plazo. “La oportunidad es real. El cronograma es claro. El marco institucional está en marcha. Si el mundo toma en serio la diversificación de las cadenas de suministro, los criterios ESG y el desarrollo de tierras raras, la República Dominicana debe estar en su radar”, expresó.
Con esa presentación, el país consolida su proyección internacional como jurisdicción minera moderna, diversificada y alineada con los desafíos energéticos y tecnológicos del siglo XXI.