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1 de abril 2026
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OpiniónAraceli Aguilar SalgadoAraceli Aguilar Salgado

Miércoles Santo: el día de la traición y la fragilidad humana

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RESUMEN

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«La traición es el lenguaje de los que temen la verdad», Eduardo Galeano

El Miércoles Santo, también llamado “Miércoles de la Traición”, marca uno de los momentos más oscuros de la Semana Santa: el día en que Judas Iscariote, uno de los doce apóstoles, decide entregar a Jesús a cambio de treinta monedas de plata. No fue un extraño quien lo traicionó, sino un amigo íntimo, alguien que lo había acompañado, escuchado y tocado.

Este episodio, registrado en el Evangelio de San Mateo, no solo representa una traición personal, sino una fractura profunda en la confianza, la lealtad y la dignidad humana. Jesús, consciente de lo que ocurría, no se desquita ni se aparta de su misión. Su amor permanece intacto, incluso frente a la traición.

La traición como símbolo universal

La figura de Judas no es solo un personaje bíblico. Es un espejo incómodo que refleja la fragilidad humana. ¿Quién no ha sentido alguna vez el peso de la traición? ¿Quién no ha sido herido por alguien cercano, o ha fallado a sus propios principios?

Hoy, el Miércoles Santo nos invita a mirar más allá del rito y adentrarnos en la dimensión ética de la traición. En tiempos donde la corrupción política, la persecución de periodistas y la crisis de confianza en las instituciones se multiplican, la pregunta de Jesús resuena con fuerza: “¿Soy yo, Maestro?”

Paralelos contemporáneos: traición institucional

La traición no solo ocurre en lo íntimo. Se manifiesta en gobiernos que prometen justicia y entregan impunidad, en instituciones religiosas que encubren abusos, en sistemas que abandonan a los más vulnerables.

En México y América Latina, la ciudadanía ha sido testigo de traiciones múltiples: líderes que se venden al mejor postor, funcionarios que negocian la verdad, estructuras que abandonan su misión ética. La traición, como en el Cenáculo, ocurre en silencio, entre gestos cotidianos, y muchas veces disfrazada de servicio.

Periodismo y traición a la verdad

Cuando se asesina a un periodista, se traiciona el derecho colectivo a la información. Cuando se censura una voz crítica, se repite el gesto de Judas: entregar la verdad por conveniencia. El Miércoles Santo nos recuerda que la traición no es solo un acto del pasado, sino una amenaza constante contra la conciencia social.

Reflexión final

La traición de Judas no fue solo un momento histórico: es una advertencia permanente. Nos obliga a preguntarnos si somos capaces de traicionar a quienes confiaron en nosotros, a nuestros valores, a nuestra fe.

Jesús no rompe su amistad con nosotros, aunque nosotros lo traicionemos. Su amor permanece, pero su pregunta sigue vigente: «¿Soy yo, Maestro?»

«La traición es el único pecado que no se perdona entre los que luchan por la verdad.» Mahatma Gandhi.


La autora es periodista, abogada, ingeniera, escritora, analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero.

Por Araceli Aguilar Salgado

E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

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