EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El salsero dominicano Michel el Buenón se alzó con el máximo galardón para un artista extranjero, en el Carnaval de Barranquilla 2024 celebrado en Colombia, consolidándose como un intérprete magistral y un representante inigualable de la salsa de la República Dominicana.
El premio “Congo de Oro”, recibido por Michel el Buenón, se entrega a las mejores agrupaciones musicales presentadas en el Festival de Orquestas del Carnaval de Barranquilla y es además, un reconocimiento a su trayectoria musical de más de 40 años.
Michel el Buenón se ha destacado como un precursor del género y un digno representante del país, liderando la generación moderna de la salsa dominicana.
Al recibir el premio, agradeció al pueblo colombiano, al dominicano y de toda Latinoamérica por apoyarlo en estas cuatro décadas. Sus siguientes palabras fueron para reconocer al maestro Cuco Valoy, también ganador de igual distinción, por allanar el camino a tantos dominicanos.
“Gracias a Dios y mi gente de Colombia y de toda América Latina, pero muy especialmente a República Dominicana, mi bandera, mi país, mi pueblo, mi gente. Aquí tengo el Congo de Oro después de tantas leyendas como Cuco Valoy. Gracias Cuco por abrir las puertas a muchos dominicanos”, dijo.
Camisa carnavalesca, pantalón blanco, sonrisa clara y lágrimas en los ojos, recibió el Congo de Oro por su impresionante actuación, concitando el apoyo masivo de los jueces, el público presente y los televidentes que con mensajes felicitaban al intérprete de música afro-latina.
Durante su participación en el evento, el Buenón, acompañado de su orquesta se adueñó del pueblo colombiano que no paró ni un instante de cantar a coro sus éxitos. El artista no sólo demostró su potencia y registro vocal, sino que también trajo consigo una gigantesca actuación llena de sabor, energía, baile, alegría, intensidad y dominio escénico.
Michel el Buenón es originario del Batey 7 en la zona sur del país, creció en una región dedicada a la producción de azúcar de caña, la minería de sal y yeso, y la actividad cafetalera, pesquera y bananera entre Barahona y Neyba. A los 8 años ganó un festival infantil en la emisora local Radio Barahona y con el tiempo, se trasladó a la capital del país buscando un futuro mejor.
A medida que crecía incursionó en la música, cantando en coros de iglesias y bares en la ciudad. A los 15 años se embarcó como marino mercante, recorriendo las Antillas Menores, Martinica, Guadalupe y San Martín. Su vida dio un giro cuando llegó a París, donde tras cantar en un compartir, fue descubierto por un amigo de Charles Aznavour. Tuvo la oportunidad de actuar en el anfiteatro Zénith de París y con una interpretación asombrosa, captó la atención de Aznavour, quien lo presentó en un concierto con grandes artistas. Esta experiencia marcó el inicio de su carrera, recibiendo elogios inmediatos y una transformación en su vida que le permitió compartir escenario con Charles Aznavour durante dos o tres semanas.
El carnaval
El Carnaval de Barranquilla es la fiesta folclórica y cultural más importante de Colombia. Cada año esta ciudad se convierte en el escenario de encuentro de expresiones folclóricas, dancísticas y musicales que dan rienda suelta a la alegría de locales y visitantes.
Esta celebración reúne expresiones emblemáticas de la memoria e identidad del pueblo barranquillero, del Caribe colombiano y del Río Grande de La Magdalena.
En 2003, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), declaró el Carnaval de Barranquilla “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”. Y a su vez, 2001 el Congreso de ese país lo declaró “Patrimonio Cultural de la Nación”.




