RESUMEN
Hoy tuve la oportunidad de hablar con un periodista connotado, uno de los que adversan más radicalmente la candidatura a presidir el Colegio de Periodistas del abogado, contable y periodista José Altagracia Guzmán Beato.
Es menester reseñar la doble condición de graduado universitario del aspirante a presidir el Colegio de Periodistas, para hacer notar que el ciudadano José Altagracia Guzmán Beato ha consagrado su vida al estudio, la formación personal, el gremialismo, las actividades socioculturales, la investigación científica y el periodismo.
La conversación me permitió testimoniar cosas que muchos no saben de quién ha dirigido los últimos diez años al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) y quien además es miembro de la dirección mundial de la Federación Internacional de Periodistas(), organización fundada en 1926, siendo en la actualidad la organización de periodistas más grande del mundo, con una matrícula de 600,000 profesionales de los medios en 187 sindicatos y asociaciones en más de 140 países. El link es para que se sientan libre de consultar lo así afirmado.
Mi amigo periodista supo de mi boca que siendo un adolescente José Beato creó un estilo único de comunicación, sirviendo informaciones periódicas en el año 1986 desde el aeropuerto internacional de Las Américas, luego llamado José Francisco Peña Gómez, donde daba cuenta de los vuelos entrantes y salientes y los principales acontecimientos acaecidos en el aeropuerto y las comunidades circundantes. José Beato creó un estilo y vio interés en algo nadie jamás vio antes, luego hemos visto que en ese mismo derrotero han surgido periodistas que anuncian vuelos y buques que atracan en nuestros principales puertos.
A poco de graduarse de bachiller, José Beato junto a un grupo de noveles comunicadores formó el primer programa radial local de Boca Chica que abordaba los temas nacionales y locales de manera noticiosa y editorializada. Para la fecha aún no nacía el Colegio de Periodistas.
Su vocación por lo social lo convocaba a las jornadas nacionales de vacunaciones. Fue profesor titular de bachillerato en el afamado Colegio San Rafael y en el Liceo Andrés Avelino García de Andrés, Boca Chica, comunidad en la que fundó conjuntamente con el destacado periodista Nino Peña, la afamada psicóloga, legisladora, política y funcionaria pública, Josefa Castillo, conmigo y otros jóvenes valiosos de la comunidad, el Movimiento de Integración Cultural de Andrés (MICA), ya antes el hoy dos veces y medio licenciado, José Beato, venia participando de la organización de actividades culturales y era miembro como actor del grupo teatral cómico musical “Los Hijos de Tolí”, el más popular de toda la zona.
A poco de entrar a la universidad para cursar su primera carrera, José Beato se interesó por la salud, soñaba ser médico y leyó varias veces el popular libro El Guardián de la Salud, y ante la pandemia del Sida, se enlistó en el ejército de voluntarios que luchaban por erradicar la pandemia, educar sobre la prevención, culturizar al respecto del tratamiento a los afectado y brindar ayuda psicológica y médica a los contagiados. En estas actividades destacó tanto que viajó por casi todo el mundo en labores filantrópicas de ayuda a afectados del SIDA.
A pesar de cumplir con una agenda tan cargada, siempre sacó tiempo por su pasión más importante, el periodismo, que ejerció en las principales cadenas y medios nacionales y alguno que otro medio kntenaional, y para cuando terminó su segunda carrera universitaria, el Derecho, ya era directivo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), con sede en el mismo edificio que aloja al Colegio de Periodistas (CDP).
El amigo periodista pudo saber, de manos de un testigo de excepción, que José Beato ha estado vinculado a todos los buenos propósitos en favor de su comunidad y del país, siendo su primer empleo remunerado el ejercicio de la comunicación y el segundo en Promipyme, entidad que él y otros pocos lograron fundar en el municipio de Boca Chica.
A groso modo mi amigo periodista recibió algunos hechos de la vida de José Beato que son desconocidos para la mayoría, pero que atestiguan los grandes aportes de José Beato al deporte, tema por explayar, a la cultura, a la educación, a la salud, a las finanzas y sobre todo al periodismo, en esto íntimo claramente inspirado por el maestro Formerio Rodríguez.
En 1991 José Beato, demasiado joven para procurarlo, tenía los méritos exigidos por el transitorio del artículo 5 de la ley 10-91, y hoy día, pensum universitario concluido en periodismo, e incluido en la condición de miembro del honorable Colegio de Periodistas en mayo del 2019 por el único órgano facultado para ingresos o rechazos de miembros, el comité ejecutivo del CDP, uno de los únicos tres órganos que crea la referida ley. Pero, desde que fue incluido como miembro, porque en el año 2019 sus únicos ingresos provenían de la profesión de periodista, con lo que llenaba a cabalidad las exigencias de la parte infine del artículo 4 de la ley 10-91.
También supo mi amigo periodista, que el reglamento interno en sus artículo 150, 151 y 152 establecen que si alguien consideraba que había algún hecho objetable en tal resolución de admisión de membresía tenía 30 días para impugnarla a partir de su adopción de mayo del 2019, por lo que no ha lugar a impugnaciones trasnochadas y tardías.
Nada de lo hasta ahí dicho a mi amigo periodista le convenció de los méritos de José Beato para ser presidente del CDP no obstante ya aceptar que el procedimiento de impugnación era ilegal y que la comisión electoral carecía de facultades legales para impugnarle, pero aún sentía que le faltaban méritos, y que cualquiera que ejerciera la comunicación no tenía el derecho a presidir el colegio de los profesionales del periodismo, incluso se atrevió a cuestionar al legislador del 1991 que a diferencia de los demás gremios profesionales, permitió una fisura normativa que permite el ingreso a la colegiación de personas no graduadas en universidades.
Mi amigo periodista me reconoció que varios de los mejores periodistas, iconos y referentes de la carrera de comunicación jamás cursaron carreras universitarias, incluso cinco presidentes anteriores del CDP.
Empero se aplacó y se sumió en una cavilación profunda cuando en defensa del legislador del 1991 le dije lo siguiente:
El legislador del 1991 entendió el papel protagónico que cumple para el fortalecimiento de la democracia el ejerció a la libre expresión del pensamiento, sobre todo en su faceta del derecho a informar y ser informado, y por ello, el legislador no dispuso, que a diferencia de otros colegios que la condición de miembro estuviera exclusivamente acordada a profesionales egresados de universidad, como una forma de prestar amparo a quienes ejercen la profesión de informar o comunicar, a quienes el legislador le concede un derecho que positiva el constitucional artículo 49, cuando expresa en el artículo 16 literal c, como derecho de todo miembro del colegio de periodistas lo siguiente: c) Ser defendidos por vía judicial o extrajudicial cuando fueren privados de su libertad, acusados o perseguidos en razón del ejercicio de su profesión o en defensa de la libertad de expresión.
Como se ve, si el legislador cierra la puerta por causa profesionalizante, desampara el derecho consagrado en la Constitución dominicana.
El legislador del 1991 entendió el grado superior de protección para el derecho de expresión y las libertades y entendió que no solo los graduados de periodismo podrían tener intereses en expresar sus repulsas por los oprobios y manifestar su defensa de las libertades, de hecho, a amar al prójimo y dar sus vida por él, a tener vocación por el bien común y luchar sin denuedo por las libertades, no se enseña en las universidades, no existen esas cátedras.
Como se ve, amigo periodista, José Beato tiene la formación, la historia, el denuedo probado, la entrega y la dedicación por una profesión que no es propia de nadie y que es bien de todos. No es un periodista enganchado, es uno consumado, no mendiga una profesión siendo egresado universitario de dos y empírico de muchas otras. Es una persona con una historia de luchas, aportes y crecimiento que no merece el escarnio de que, por intereses, es objeto, y muy por el contrario, como tú que le adversas, es merecedor de encomios.
José Beato, amigo periodista, por igual no mendiga nada, ha tenido que batallar por todo, y en todo cuanto se ha propuesto ha tenido éxito, alguno relativo, tal es el hecho de que sus pares, cientos de periodistas lo consideran potable para dirigir su colegio, y la plancha que apoyó para el SNTP ganó las elecciones con un 80 por cientos de los votos, lo que parece se repetiría en las elecciones del CDP, y ese, es uno de los problemas. “No se tira piedras al árbol estéril”.
Vete amigo periodista, has tu parte, asume tu rol, vence a la esperanza con la sinrazón, pero ten presente que en el caso del periodista José Beato, para la profesión de periodistas, este tiene más honrosos aportes, historia de lucha y sacrificio y crecimiento que muchos hasta laureados periodistas, y ese, amigo periodista, es el otro y mayor problema.
Por: Valentín Medrano Peña
