RESUMEN
ROMA.– La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, realizó este viernes un viaje sorpresa al golfo Pérsico con el objetivo de reforzar la seguridad energética de Italia, en medio de la crisis desatada por la guerra en Irán y el cierre del estratégico estrecho de Ormuz.
La mandataria se convierte en la primera líder occidental en visitar la región desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero. Su llegada tuvo lugar en la ciudad saudí de Yeda, a orillas del mar Rojo, según confirmó el Gobierno italiano.
Gira clave en dos días
El viaje, de carácter reservado, se extenderá durante dos días e incluirá paradas en Emiratos Árabes Unidos y Catar, de acuerdo con fuentes oficiales.
Objetivo: blindar el suministro
La misión busca “reforzar la seguridad energética nacional” ante el impacto del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, que ha provocado el cierre del estrecho de Ormuz, punto crítico por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial.
Alianzas estratégicas en juego
En este contexto, Italia pretende fortalecer relaciones con los países del Golfo para consolidar una alianza energética más sólida y diversificada.
Dependencia energética diversificada
Italia mantiene a Libia como su principal proveedor de petróleo, con operaciones lideradas por la estatal ENI desde 1959. Sin embargo, también importa crudo desde Arabia Saudí, Egipto, Irak y Kazajistán.
Giro tras la crisis con Rusia
En materia de gas, tras la invasión de Ucrania, Roma logró reducir su dependencia de Rusia y posicionó a Argelia como su principal exportador.
Argelia, pieza clave reciente
Este viaje se produce apenas diez días después de la visita de Meloni a Argelia, donde acordó con el presidente Abdelmayid Tebún ampliar la exploración de hidrocarburos en alta mar para incrementar el suministro de gas.
Compromiso argelino con Europa
Tebún reafirmó su compromiso de garantizar el flujo energético hacia Italia y el continente europeo frente a la creciente tensión en Oriente Medio.
Medidas internas ante la crisis
En paralelo, el Gobierno italiano prorrogó un decreto para reducir impuestos indirectos sobre combustibles, con el fin de mitigar el alza de precios derivada del conflicto.




