RESUMEN
Desde que el 26 de junio del año 2016 los ingleses votaron a favor de su inminente salida de la Unión Europa, un mercado común de 500 millones de habitantes, ha trascurrido un largo periodo de negociaciones entre el gobierno de la Theresa May y el Ejecutivo Comunitario, a través de Michel Barniel, negociador encargado en representación de los 27.
Durante este tiempo, es mucho lo que se ha hablado y negociado, pero a la fecha, solo se tiene un pre acuerdo que será presentado este domingo en un pleno extraordinario del Consejo Europeo (reunión de jefes de Estado, presidentes y primeros ministros) compuesto a la fecha por los 28 países, incluido el Reino Unido. En este cónclave, se presentará un borrador de más de 500 páginas sobre lo que sería el acuerdo de ruptura o divorcio, más, una declaración de intenciones sobre las relaciones futuras.
A tal efecto, ya han aparecido algunos escollos que tienen más que preocupados a Donald Tusk y a Jaen-Claude Juncker, presidente del Consejo Europeo y de la Comisión Europea respectivamente sobre las conclusiones del encuentro del domingo. Cabe destacar que en esta cumbre y respecto al acuerdo en cuestión, los presidentes y primeros ministros podrán expresar por última vez, el derecho al veto, pues una vez ratificados ambos borradores por unanimidad, las decisiones futuras, serán tomadas por el método de mayoría cualificada de 20 países de los 27, en representación del 65% de la población comunitaria.
España que hasta el momento y durante todo el proceso negociador, ha brindado todo su apoyo al equipo negociador de Michel Barniel, sin embargo, ayer se sintió traicionada al recibir el borrador definitivo y comprobar qué en su artículo 184, hace referencia que las futuras relaciones entre Reino Unido y la Unión Europea, tras el brexit y el periodo de trasmisión de dos años sobre la base de un entendimiento de las instituciones legales de Bruselas y Londres, ignorando la situación del Peñón de Gibraltar, una colonia inglesa, a la que España reclama su soberanía.
El gobierno de Pedro Sánchez entiende, que cualquier acuerdo futuro entre la UE y Reino Unido respeto a Gibraltar, diga de forma expresa, que deberá contar con el apoyo de España. De lo contrario, vetaría el acuerdo.
Como se puede apreciar, la situación sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, está en un punto delicado que podría bien este domingo, dar un significativo paso de avance hacia unas fructíferas y futuras relaciones, o más bien, dar tres pasos atrás, iniciando con la caída de la Theresa May, primera Ministra, como consecuencia del fracaso de su gobierno antes los eurófobos detractores de su partido, que amenazan con dejarla caer y sacarla del número 10 del Dawning Street.
Por Lic. Luis Columna Solano
