RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, BAGDAD.- Más de 1.500 personas han sido ingresadas este agosto en los hospitales de la ciudad de Basora, en el sur de Irak, intoxicadas por beber agua en mal estado de las fuentes, informó hoy a Efe una fuente médica de un centro sanitario.
«Los hospitales de la ciudad de Basora han recibido desde principios de mes a más de 1.500 habitantes de la ciudad de edades diferentes aquejados por intoxicación y dolores de estómago, además de otras enfermedades dermatológicas», indicó la fuente, que pidió el anonimato.
Según la fuente médica, «el principal motivo de la intoxicación se debe al mal uso doméstico, además del aumento del porcentaje de salinidad en el agua potable», así como por «la escasez de proyectos para potabilizar el agua» en la urbe.
Por su parte, la ministra iraquí de Sanidad, Adila Hamud, llegó hoy a Basora para supervisar la situación y aseveró en un comunicado que «no se ha expandido ninguna epidemia peligrosa y no hay ninguna muerte en la provincia».
En este sentido, el departamento de concienciación del Ministerio de Sanidad y Medioambiente iraquí indicó hoy en un comunicado que «la contaminación del agua es preocupante» y pidió a las autoridades competentes en Basora que «pongan límite a la contaminación en las fuentes de agua».
Y centró esas restricciones en «no dejar filtrar las aguas fecales» a las fuentes, posible causa de la intoxicación.
Asimismo, aseveró que los últimos años llevan avisando de este problema y que ya habían advertido de que «llegaría esta crisis».
Añadió que a este problema se agrega la escasez de agua que se vive en Irak debido a la sequía y a las presas construidas por Irán y Turquía, vecinos a Irak, que han reducido el nivel de los ríos Tigris y Éufrates, principales suministradores de agua para el país.
Por último, señaló que el ministerio ha impuesto restricciones a las instalaciones petroleras que se ubican en la provincia de Basora.
Basora es la principal ciudad del sur de Irak y una destacada zona de producción y exportación de petróleo, que cuenta con pozos, así como con instalaciones para la extracción y el tratamiento del crudo.
A principios del pasado julio, las áreas del sur del país fueron escenario de multitudinarias manifestaciones en las que miles de personas participan para protestar por el deterioro de los servicios básicos en la zona.




