El Partido Revolucionario Moderno (PRM) hizo durante tres días una especie de exorcismo interno para revisar la dinámica partidaria y armonizar los intereses internos.
La democracia necesita de partidos fuertes y comprometidos con las demandas económicas, políticas y sociales de un país. Y, en consecuencia, debemos celebrar que este ejercicio de comprensión se lleve a cabo.
Sin embargo, como partido gobernante el PRM necesita centrarse con claridad en los problemas que tiene la República Dominicana para lograr los mejores resultados. Y cuando a un gobierno le va bien al país le va mejor.
Así que hay desafíos más allá del exorcismo interno y por tanto este buen ánimo debe reflejarse en su accionar.
