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12 de marzo 2026
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OpiniónLuis CordovaLuis Cordova

María Corina, el Nobel de la Paz y a la contención como estrategia

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RESUMEN

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El otorgamiento del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado, es más que un reconocimiento a la líder de la oposición venezolana, trasciende la distinción personal para erigirse como un aplauso a la resistencia cívica no violenta, la contención como estrategia y la clandestinidad estoica que da un golpe moral al autoritarismo en Venezuela.

Concedido por el Comité Noruego del Nobel (cuya sede está en Oslo, y no la Academia Sueca, que otorga los premios de Ciencias y Literatura), valida una estrategia política que, desde la marginalidad y la persecución, ha optado por un camino que busca evitar males mayores, manteniendo viva la esperanza en la democracia.

La trayectoria política de Machado, especialmente en los últimos años, ha estado marcada por una firmeza inquebrantable ante un régimen que ha clausurado sistemáticamente los espacios democráticos. Su lucha se ha distinguido por una combinación estratégica: sostener la verdad electoral, preservar la organización social y escalar la presión diplomática, evitando así las «salidas insurreccionales» que a menudo desembocan en confrontación civil, violencia incontrolable y una mayor inestabilidad regional.

El Nobel, en este sentido, subraya la relevancia de su valiente decisión de permanecer en su país a pesar de la inhabilitación política, las amenazas graves y la persecución. Crucifijo en cuello, sonrisa de esperanza, con ojos llorosos que se conectan con las lágrimas de los otros que son las mismas de ella. De la plaza pública, con el temor y riesgo de ejercer el derecho de expresarse, abraza a la madre que tiene en el exilio a su hijo, al joven que vio frustrarse el amor de su vida, a la viuda que cría sola porque el régimen lo decidió, a la delincuencia que acecha como alternativa de vida y la esperanza que se escapa por los cerros, con el lamento acallado por el volumen de un discurso sordo y repetido de lo que parece un trágico circo sin final.

Forzada a vivir en la clandestinidad durante meses, encarna la resistencia. Al mantenerse en territorio venezolano, ha evitado el riesgo de desmovilización o la pérdida de legitimidad que a menudo conlleva el exilio, convirtiéndose en un símbolo global de coraje civil y una fuente de inspiración para millones que resisten. Esta presencia en las sombras, sin ceder a las provocaciones del régimen que buscan justificar la represión o la violencia, ha sido clave para evitar un escalamiento de la confrontación que hubiera arrastrado al país a un escenario de conflicto abierto.

Su voz, su figura, lo que dice y hace, lo que calla y grita, me recuerda el célebre poema de la dominicana Aída Cartagena Portalatín: «Aquí hace falta una mujer, y esa mujer soy yo». También lo cree el Comité Noruego del Nobel reconociendo a María Corina Machado por ser «una valiente y comprometida defensora de la paz» y «una mujer que mantiene viva la llama de la democracia en medio de una creciente oscuridad».

Consideraron la Defensa de la Democracia y los Derechos Humanos, en lo que se reconoce su incansable labor en pos de la transición democrática en un país que, según el Comité, ha involucionado a un «Estado brutal y autoritario»; destaca el coraje civil y la permanencia así como la unificación de la oposición, en su momento estuvo demasiado fragmentada y la resistencia no violenta, en esto el premio valida su enfoque pacífico frente a la militarización de la sociedad venezolana, cumpliendo con los criterios establecidos en el testamento de Alfred Nobel para la promoción de la paz y la fraternidad.

Hay quienes celebran y quienes invalidan. Es la libertad, aunque a veces parezca más una distorsión que un derecho. Yo no sé si este reconocimiento preanuncia la cercanía o no de un cambio en Venezuela, si pone más al descubierto a quienes normalizan la agresión, el autoritarismo y la descalificación. Lo que ya no será igual es la atención a quienes creen en la libertad y luchan por ella, aun desde el silencio.


Por Luis Córdova

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