EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El destacado historiador Manuel Núñez dijo hoy que, si el problema de Haití se enfoca únicamente en los términos de elegir a un presidente en ese país, se estaría cayendo en el mismo derrotero ya esperado en épocas anteriores.
Destacó que si no hay una política de crear un polo de autoridad que sea el que decida la seguridad del país y que ponga punto final al predominio de las bandas, evidentemente, así «no se está trabajando en la consecución de un orden y un Estado de derecho».
Expresó que la elección de un presidente y de un parlamento no va a resolver la seguridad, la alimentación, y «no va a lograr el respeto a las instituciones, porque Haití no tiene los medios suficientes para poder hacer frente al predominio de las bandas, que en la actualidad tienen el control territorial y de la seguridad y son las que secuestran, matan y las que imponen su ley en cada una de las provincias del vecino país».
Señaló que ese Estado de derecho debe anular todas las bandas y tener el predominio de un ejército o una guardia nacional que tenga obediencia al poder electo, y que sea la que le de coherencia y convierta la autoridad para hacer cumplir la ley dentro del país.
Al tocar el tema en la reunión virtual que se realizó entre el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, autoridades de Francia, Estados Unidos y República Dominicana para hablar de cómo ayudar a Haití, el historiador dijo que no se planteó las cosas en los términos de una solución permanente que arroje esperanza real al pueblo haitiano.
Resaltó que Justin Trudeau habló en la referida reunión «para complacer a la minoría haitiana que en Canadá alcanza la proporción de 165 mil personas, es decir, para complacer ese grupo y presentarse como redentor de los haitianos».
Núñez expresó que Trudeau «no da una solución verdadera» que implique un compromiso de Estados Unidos, Francia y Canadá en la reconstrucción institucional de Haití, que empieza con el restablecimiento de un ejército, con la creación de un polo de autoridad y con el apoyo a las instituciones como la Policía y la Guardia Nacional, que son necesarias para crear un orden público en todo el país.
Estimó que las revelaciones hechas por el ejecutivo canadiense solo conciernen a los «problemas cosméticos de Haití de manera general, sin entrar al problema mayor, que es la ausencia de un Estado de derecho en el vecino país».
No habla de las elecciones y seguridad para Haití
Indicó para Noticias22.com que Trudeau no habla de las elecciones, de la seguridad, de que no hay parlamento, de que el poder actual concluye el 7 febrero y de las posibilidades de instalar instituciones que puedan manejar al país.
Sin embargo, apuntó que Trudeau «no habla del tema central, que es arreglar ese país», que tenga un Estado de derecho, que pueda tener el control de los espacios terrestre, aéreo y marítimo, así como el control de las calles, de la seguridad, que pueda brindar servicios a la población, como son: salud, educación y promover la prosperidad económica «eso está ausente en las reflexiones de Trudeau».
“Al parecer piensan que el problema de Haití se podrá resolver con la misma fórmula que años anteriores, que es la de intervenir puntualmente en las elecciones de las autoridades que al final llevaban al país al naufragio”, concluyó.-




