RESUMEN
La falta de planificación, supervisión y cultura de conservación convierte al mantenimiento en la amenaza silenciosa que compromete la seguridad y la durabilidad de nuestras obras
Hace unos días se viralizó un video en el que se mostraban grietas en el elevado de la avenida Winston Churchill con John F. Kennedy. El primero en reaccionar fue el Ing. Osiris de León, presidente de la Comisión para la Supervisión de Infraestructuras Públicas, quien explicó que las grietas visibles no eran de carácter estructural. Es decir, no representaban peligro inminente de desplome o derrumbe de la obra y, por tanto, para los usuarios de ese elevado.
Falta de mantenimiento. El pueblo como supervisor gratuito
Un hecho interesante es que el ciudadano común se ha convertido en un supervisor espontáneo de las obras públicas, y lo hace sin que al Estado Dominicano le cueste un centavo. La razón es evidente: la población está atenta a estos detalles debido a la ausencia de una verdadera cultura de mantenimiento preventivo y correctivo en las instituciones encargadas de construir y vigilar las infraestructuras. En la práctica, el mantenimiento aplicado hasta ahora ha sido meramente reactivo: se actúa solo cuando el daño ya es evidente y cercano al colapso.
La desconfianza ciudadana
La atención de la gente se agudizó tras los lamentables sucesos del paso a desnivel de las avenidas 27 de febrero y Máximo Gómez, así como el reciente desplome del Yet Set. Estos episodios han puesto en alerta a la ciudadanía, que, al detectar cualquier grieta, por mínima que sea, de inmediato da la voz de alarma.
El caso del elevado
Lo ocurrido en la Churchill con Kennedy merece un análisis más profundo. Obras Públicas atribuyó el deterioro a las placas de neopreno —colocadas entre la viga y el cabezal de la columna—, lo cual refleja una vez más la ausencia de un mantenimiento adecuado. Basta observar algunas imágenes para notar el descuido: incluso se aprecian malezas creciendo en la zona, evidencia del tiempo transcurrido sin intervención.
La grieta se localiza en la unión de dos tramos:
- Uno construido con vigas de hormigón, en pendiente ascendente, que llega al cabezal de la pila más alta del sistema (donde estaba el neopreno dañado).
- Otro conformado por metaldeck y vigas metálicas, que introduce un cambio de pendiente vertical y horizontal.
Este diseño obliga a los vehículos a girar a la izquierda, sometiendo el tramo a constantes esfuerzos horizontales, cargas verticales y posiblemente torsión.
Posibles causas de las grietas
Es evidente que en ese punto se producen importantes iteraciones de esfuerzos. En ese sentido, el Ministerios de Obras Públicas indicó que el deterioro de las placas de neopreno generó la grieta y hasta el desplazamiento de la baranda de hormigón en la parte superior.
Sin embargo, cabe preguntarse: ¿se determinó cuál de los dos tramos se desplazó en la baranda cinco o siete centímetros? ¿Ese movimiento sería suficiente para provocar grietas en la losa del tablero o en el sistema completo, aunque no sean visibles? ¿O acaso ocurrieron dos eventos simultáneos?: el daño en la placa de neopreno y otro movimiento absorbido por la estructura metálica, más flexible que la de hormigón.
Recordemos que las placas de neopreno tienen la función de absorber vibraciones, cargas verticales y desplazamientos, permitiendo que cada miembro estructural trabaje libremente sin afectar a los demás. Su deterioro compromete la vida útil del puente.
Incluso, al observar el asfalto en el tramo metálico—hacia la curva—, se distingue una ligera línea de grietas longitudinal cerca de la curva, lo que, aunque menor, también amerita atención. Ante la leve observación se puede determinar, que aparte de las grietas en el cabezal de la pila, no se vislumbra otro tipo de evento que con la observación se determine como fallas estructurales.
Información general de la estructura
Este elevado —de una sola dirección— descansa en un sistema único de pilas centrales, con un cabezal que soporta tramos de vigas de hormigón y, en las zonas curvas, vigas metálicas con metaldeck. Las pilas, relativamente esbeltas, incluyen un anillo de hormigón en la base, aparentemente diseñado para dar mayor rigidez.
En condiciones normales, estas pilas trabajan bajo compresión, flexión y cortante, aunque también pueden experimentar tensión y torsión, según la carga aplicada. Cuando las cargas superan los valores de diseño, la estructura puede pasar del rango elástico al plástico, y es ahí cuando se revelan las fallas que conducen al colapso.
Un llamado urgente
Ya es hora de que las autoridades institucionalicen la revisión periódica de nuestras estructuras, acompañada de un programa real de mantenimiento preventivo y correctivo.
¡No más «vista gorda»! ¡No más irresponsabilidad!
Ing. José D. Espinosa Feliz
