RESUMEN
En la historia reciente de la sociedad dominicana, encontramos un conjunto de héroes que, les han reencausado sus luchas a los fines de presentarlos como ídolos, cuando en verdad, sus intenciones estuvieron revestidas de otros propósitos. Sirviendo a intereses oscuros.
Exaltado en esas condiciones, encontramos a Manuel Aurelio Tavárez Justo (2-1-1931), personaje proveniente de una familia gestora y defensora de la era de Trujillo.
Nativo de Montecristi. Su padre fue odontólogo Manuel Francisco Tavárez y estuvo casado con Isabel Mayer, “Dama de la alta sociedad norteña y elemento altruista y progresista de aquella región a quien se le debe en gran parte el progreso de Montecristi”, quien se convirtió en la mujer más poderosa de la dictadura.
José Abigail Cruz Infante en su obra ¨Hombres y Mujeres de Trujillo¨, al referirse a Isabel Mayer, expresa que:
¨Cada vez que Trujillo iba a Montecristi visitaba la casa de los esposos Tavárez-Mayer, quien favoreció a la dama con las designaciones de gobernadora, senadora y comisionada especial fronteriza, y que su influencia llevó a la dictadura a denominar Villa Isabel a la comunidad antes llamada Villa Vásquez”.
El matrimonio Tavárez Mayer procreó a Carmen Isabel Tavárez Mayer, pero fuera del matrimonio Francisco Tavárez tuvo tres hijos con Josefa Justo Rosseau. Entre los que destaca Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo).
De acuerdo con el escritor José Abigail Cruz Infante: ¨Cuando Carmen Tavárez Mayer, la única hija de Isabel Mayer y Francisco Tavárez contrajo matrimonio con el ingeniero italiano Guido D’Alessandro, Trujillo quiso asistir a la celebración, pero los compromisos como jefe de Estado se lo impidieron¨.
Los vínculos con el gobierno permitieron que Manolo ingresara a la Universidad de Santo Domingo (hoy UASD) donde logró graduarse como doctor en derecho y luego, desempeñar las funciones de Fiscal de Montecristi, como un ferviente trujillista. Donde, de acuerdo con Alicino Peña Rivera, director del Servicio de Inteligencia Militar en el Cibao, ¨instrumentaba expedientes falsos en contra de las personas acusadas de actividades contrarias al régimen¨.
Los esposos Tavárez-Mayer poseían una gran finca arrocera y ella, era considerada una de las principales terratenientes y confidente de Trujillo. Posteriormente, la señora fue postulada a senadora de la provincia de Santiago, en las elecciones del 1942, resultando electa. El Listín Diario reseñó su éxito el 20 de mayo de 1942:
“Por primera vez en nuestra historia una mujer ocupa una curul en las cámaras legislativas; doña Isabel Mayer fue elegida senadora por la provincia de Montecristi”.
El primer picazo para la construcción del monumento de Santiago (monumento a la paz de Trujillo) lo efectuó Isabel Mayer en su condición de gobernadora de esa ciudad.
La relación sentimental de Manolo (como popularmente le han llamado) con Minerva Mirabal Reyes, es ampliamente conocida por la sociedad dominicana y, aunque muchos lo presentan como un luchador antitrujillista, esas loas forman parte de una tergiversación histórica.
La desgracia de los Tavárez, Mayer y Mirabal Reyes se produjo como consecuencia de la mención de Yuyo D’Alessandro (hijo de Carmen Tavárez Mayer), nieto de Isabel y sobrino de Manolo, sobre un supuesto complot para asesinar a Trujillo a principios del 1960, mientras éste hacía una de sus caminatas vespertinas en la avenida Máximo Gómez, lo que motivó el arresto y encarcelamiento de algunos miembros de esas familias.
Luis Henríquez Castillo, quien fuera presidente de la Corte de Apelación de Ciudad Trujillo, publicó el interrogatorio practicado a Manolo Tavárez Justo en la cárcel de la 40 del 1960, donde el catorcista resalta su compromiso con la dictadura:
¨En la mayoría de nosotros hay o existen personas que por múltiples razones debemos estar íntimamente vinculadas al sistema de gobierno actual presidido por el ilustre generalísimo”.
También expresó que su infidelidad se debió a una inmadurez o emoción del momento, que le hizo confundir y no conocer las verdaderas intenciones del desembarco del 1959:
“Si a ese deber moral hemos faltado, parte lo atribuyo al entusiasmo y a la mala información que teníamos sobre los verdaderos fines que el Movimiento de Liberación Dominicana y probablemente del verdadero conocimiento de la realidad dominicana¨.
Manolo Tavárez Justo llegó al extremo de lisonjear, como era costumbre, las bondades humanas de Trujillo al extremo de pedir una oportunidad para seguir demostrando su fidelidad al régimen:
“Solo nos resta para pedir para nosotros toda la comprensión, toda la generosidad, todo el perdón de que es capaz el corazón bondadoso del ilustre jefe¨.
En otra parte del interrogatorio y que fuera publicado por Luis Henríquez Castillo, se puede leer la adhesión del ¨revolucionario y guerrillero¨ a la dictadura, al ofrecer cualquier sacrificio para restaurar la confianza perdida:
¨Ojalá tengamos la oportunidad de poder rectificar nuestro error, demostrándolo con hechos precisos que se escapan de toda duda, y servir con toda nuestra convicción, con todo nuestro propósito, con toda nuestra buena intención a la continuidad de la política instaurada por nuestro benefactor de la patria, líder indiscutible del pueblo dominicano”.
En las anteriores palabras podemos comprender las razones de por qué su esposa, Minerva Mirabal, fue asesinada el 25 de noviembre del 1960, en cambio él, siguió vivito y coleando hasta que calló en ¨batalla¨ en diciembre del 1963 ¿Sería esa la prueba de fidelidad que le ofreció al régimen?
Con la muerte de Trujillo y el derrumbe de la dictadura vino la apertura democrática y el activismo político. La Unión Cívica Nacional, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y el Movimiento 14 de junio protagonizaron esa reyerta. Tavárez Justo, dado el poco apoyo de la población (por los vínculos que habían mantenido con el régimen) no quiso participar, en las elecciones de diciembre del 1962, radicalizando una campaña de descrédito y odio hacia el nuevo gobierno.
Tavárez Justo, fue partidario de la propuesta hecha por Balaguer de formar un gobierno de coalición, donde ¨los 12 ministerios que existían en ese entonces fueran repartidos entre los partidos existentes¨, es decir, la Unión Cívica Nacional, el Partido Revolucionario Dominicano y por supuesto el 1J4, su partido. Juan Bosch y el PRD no la aceptaron y Manolo, muy ¨democrático¨ no quiso participar en las elecciones.
Siendo la administración del PRD fruto de las primeras elecciones democráticas en nuestro país, hay que analizar el comportamiento de Manolo Tavárez Justo con esta gestión. Su ¨celo político y odio a don Juan¨ como bien lo describe Bosch en su obra ¨Crisis de la democracia en América y República Dominicana¨, se debió a que el PRD, recibió el apoyo de la población, mientras el 14 de Junio recibió el rechazo.
El famoso discurso del 14 de junio del 1963 en el parque Independencia, donde celebraron un año de la fundación de esa entidad, se produjo cuando se organizaban protestas en todo el país para forzar la renuncia del entonces presidente de la república, acusándolo de comunista, servil de los norteamericanos (recordemos que Bosch se reunión con el presidente Kennedy) y violatorio de las libertades públicas (por la modificación constitucional y las nuevas leyes).
Sus históricas palabras, ¨inmortalizadas como el símbolo de la lucha revolucionaria¨, fueron producidas en un contexto donde se buscaba, crear las bases para un golpe de Estado o presionar al ejecutivo a presentar su renuncia:
“Óiganlo señores de la reacción, si imposibilitan la lucha pacífica del pueblo, el “14 de junio” sabe muy bien dónde están las escarpadas montañas de Quisqueya; y a ellas… a ellas iremos, siguiendo el ejemplo y para realizar la obra de los Héroes de junio de 1959, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, el espíritu de la Revolución…. porque no nos quedará, entonces, otra alternativa, que la de ¡Libertad o Muerte!’’
Estas ¨hermosas¨ palabras las produjo en momentos en que acusaban a Bosch de ser el padre del naciente comunismo en el país. Comunismo que esclavizaba y atentaba las libertades políticas, religiosas y sindicales. Por eso su famosa consigna ¡Libertad o Muerte!
Esa alocución formó parte de las preocupaciones que generaron el Art.19 de la nueva Constitución, promulgada por el gobierno de Bosch que, otorgaba a los trabajadores de los sectores industrial y agrícola, el derecho a recibir parte de los beneficios de las empresas. La intranquilidad que ocasionó el Art.1 que protegía la dignidad humana, promoviendo y garantizando su respeto; el Art. 5 que declaraba delito contra el pueblo los actos de corrupción; el Art. 19 que establecía el derecho de los trabajadores a participar de los beneficios de las empresas agrícolas, industriales, comerciales y mineras.
Resultaban muy desagradables y peligrosos los artículos 23, 25 y 28 que, consignaban la prohibición de los latifundios, la restricción del derecho de los extranjeros para la adquisición de tierras dominicanas, y la obligación de los terratenientes a vender la parte de «sus tierras» que sobrepasaran el límite fijado por ley.
Los Tavárez eran grandes terratenientes en Montecristi y, Manolo fue abiertamente contrario a la nueva Constitución.
Otros artículos de la Constitución en abierta contradicción con los intereses de las clases dominantes eran: el No. 30, que prohibía el monopolio en favor de particulares; el No. 32, que obligaba a la entrega de la cuota parte de la plusvalía ganada en el valor de las propiedades como consecuencia directa de inversiones públicas; el No. 43, que disponía que sin distinción de ninguna clase los hijos disfrutarían de las mismas oportunidades de desarrollo social, espiritual y físico.
Podemos comprender las grandes motivaciones ¨patrióticas¨ de Tavárez Justo, para dar lectura a esa pieza oratoria, que desde la fecha han tergiversado llenando su vida de gloria inmerecida.
Esa magistral ¨opereta¨ fue ampliamente difundida por el periódico ¨El Caribe¨, principal órgano de información del régimen y controlado en esos momentos, por los acólitos del trujillato. Medio de comunicación, famoso por las intrigas y difamaciones que eran objeto, quienes caían en desgracia con la dictadura, ya fuesen funcionarios medios o altos, en un espacio que fue denominado ¨el foro¨, que desde 1949, servía para crear el terror entre la población.
Debemos resaltar que, en el gobierno de Bosch, fueron llevados a juicio los asesinos de las Mirabal, entre los que estaba, Víctor Alicino Peña Rivera, jefe de Operaciones del SIM en el Cibao. Quien en múltiples momentos del proceso se mostró sonriente, sobre todo cuando Manolo, tenía el turno de la palabra. Las motivaciones de Alicino para tal comportamiento se debía según sus palabras: ¨A que recordaba los episodios en que Manolo, en calidad de fiscal del régimen de Trujillo, vertía acusaciones falsas sobre personas inocentes como todo un gallito¨.
Tras el derrocamiento del Prof. Juan Bosch a partir del 26 de septiembre de 1962 se conformó el Triunvirato, un gobierno colegiado integrado por Emilio de los Santos, Ramón Tapia Espinal y Manuel Tavárez Espaillat, este último, primo-hermano de Manolo. Éste en cambio, tomó las armas para intentar alzarse con el poder o forzar una negociación que le permitiera un puesto en el nuevo gobierno, a lo cual no accedieron y tras su primo, Enrique Tavárez Espaillat, pedirle que se entregara, ¨que le serían garantizados sus derechos¨, lo fusilaron el 21 de diciembre del 1963.
¨El movimiento guerrillero fue acusado de tratar de establecer en la República Dominicana “una dictadura comunista, análoga a la que oprime al pueblo fraterno de Cuba”. Las mismas acusaciones que Manolo vertió sobre el gobierno de Juan Bosch y que motorizaron su derrocamiento.
Para los que promueven el adefesio histórico de que, Manolo murió defendiendo la constitución del 1963, debo recordarles que él y Juan Bosch nunca fueron amigos y que, el plano político de ambos estuvo matizado por el odio, la envidia y el resentimiento personal. De acuerdo con Bosch en su obra ¨Crisis de la democracia en América y República Dominicana¨, ese odio fue el fruto del apoyo espontáneo que el pueblo brindó al PRD durante la campaña electoral del 1962, cosa que no sucedió con los catorcistas.
En la obra ¨Vivencias de un guerrillero¨ de Rafael Pérez Modesto, se puede apreciar que el movimiento faccioso de Manolo Tavárez de diciembre del 1963 fue un acto irresponsable que jugó con la vida de jóvenes estudiantes que nada sabían de armas, clima, exploración y actividades combatientes, agravada por las lluvias, el frío y la falta de suministros que condenaron al fracaso los pocos días que duró el mentado levantamiento. Sin contar que fueron jóvenes de hasta 16 años, que fueron inducidos a participar de esa aventura, bajo el argumento que otros los acompañaban.
Todo se trató de una manipulación para hacer creer al gobierno del Triunvirato, que la insurrección, contaba con los hombres, armas y suministros para ocupar un puesto en la mesa de las negociaciones, pero el gobierno ni le creyó ni complació sus pedidos. Por el contrario, los persiguió hasta capturarlos.
Si estudiamos a fondo sus vínculos políticos con el régimen de Trujillo, los servicios prestados, las declaraciones que ofreció en el juicio del 1960 cuando se le acusó de ser parte de una conspiración para atentar contra la dictadura, su comportamiento en el marco de la campaña del 1962, sus actividades conspirativas contra el gobierno de Juan Bosch y su intento por forzar negociaciones con el Triunvirato en diciembre del 1963 cuando murió, podemos preguntarnos qué era Manolo Tavárez Justo ¿Trujillista, revolucionario o guerrillero?
Por: Florentino Paredes Reyes
