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15 de febrero 2026
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OpiniónFlorentino Paredes ReyesFlorentino Paredes Reyes

Manolo Tavares Justo, desde una visión crítica

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RESUMEN

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En la historia reciente de la sociedad dominicana, encontramos un conjunto de héroes que, les han reencausado sus luchas a los fines de presentarlos como ídolos, cuando en verdad, sus intenciones estuvieron revestidas de otros propósitos. Sirviendo a intereses oscuros.

Exaltado en esas condiciones, encontramos a Manolo Tavares Justo (2-1-1931), personaje proveniente de una familia promotora y defensora de la era de Trujillo.

Nativo de Montecristi. Su padre el odontólogo Manuel Francisco Tavares, casado con Isabel Mayer, “Dama de la alta sociedad norteña y elemento altruista y progresista de aquella región a quien se le debe en gran parte el progreso de Montecristi”, quien se convirtió en la mujer más poderosa de la dictadura.

José Abigail Cruz Infante en su obra ¨Hombres y Mujeres de Trujillo, al referirse a Isabel Mayer¨, expresa que:

¨Cada vez que Trujillo iba a Montecristi visitaba la casa de los esposos Tavárez-Mayer, quien favoreció a la dama con las designaciones de gobernadora, senadora y comisionada especial fronteriza, y que su influencia llevó a la dictadura a denominar Villa Isabel a la comunidad antes llamada Villa Vásquez”.

El primer picazo para la construcción del monumento de Santiago (monumento a la paz de Trujillo) lo efectuó Isabel Mayer en su condición de gobernadora de esa ciudad.

El matrimonio Tavárez Mayer procreó a Carmen Isabel Tavares Mayer, pero fuera del matrimonio Francisco Tavárez tuvo tres hijos con Josefa Justo Rosseau. Entre los que destaca Manuel Aurelio Tavares Justo (Manolo).

De acuerdo con el escritor José Abigail Cruz Infante: ¨Cuando Carmen Tavárez Mayer, la única hija de Isabel Mayer y Francisco Tavares contrajo matrimonio con el ingeniero italiano Guido D’Alessandro, Trujillo quiso asistir a la celebración, pero los compromisos como jefe de Estado se lo impidieron¨.

Los vínculos con el gobierno permitieron que Manolo ingresara a la Universidad de Santo Domingo (hoy UASD) donde logró graduarse como doctor en derecho y luego, desempeñar las funciones de Fiscal de Montecristi, como un ferviente trujillista. Donde, de acuerdo con Alicino Peña Rivera, director del Servicio de Inteligencia Militar en el Cibao, ¨instrumentaba expedientes falsos en contra de las personas acusadas de actividades contrarias al régimen¨.

Los esposos Tavares-Mayer poseían una gran finca arrocera y ella, era considerada una de las principales terratenientes y confidente de Trujillo. Posteriormente, la señora fue postulada a senadora de la provincia de Santiago, en las elecciones del 1942, resultando electa. El Listín Diario reseñó su éxito el 20 de mayo de 1942:

“Por primera vez en nuestra historia una mujer ocupa una curul en las cámaras legislativas; doña Isabel Mayer fue elegida senadora por la provincia de Montecristi”.

La relación sentimental de Manolo (como popularmente le han llamado) con Minerva Mirabal Reyes, es ampliamente conocida por la sociedad dominicana y, aunque muchos lo presentan como un luchador antitrujillista, esas loas forman parte de una tergiversación histórica.

La desgracia de los Tavares, Mayer y Mirabal Reyes se produjo como consecuencia de la mención de Yuyo D’Alessandro (hijo de Carmen Tavárez Mayer), nieto de Isabel y muy relacionado a su tío Manolo sobre un supuesto complot para asesinar a Trujillo a principios del 1960, mientras éste hacía una de sus caminatas vespertinas en la avenida Máximo Gómez, lo que motivó el arresto y encarcelamiento de las familias Mayer, Tavárez y Mirabal.

Con la muerte de Trujillo y el derrumbe de la dictadura vino la apertura democrática y el activismo político. La Unión Cívica Nacional, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y el Movimiento 14 de junio protagonizaron esa reyerta electoral de diciembre del 1962. Los del 14 de junio, dado el poco apoyo de la población (por los vínculos que sus lideres habían mantenido con el régimen) no quisieron participar, radicalizando una campaña de descrédito y odio hacia el nuevo gobierno.

Siendo el gobierno de Bosch fruto de las primeras elecciones democráticas en nuestro país, hay que analizar el comportamiento de Manolo Tavares Justo con esta administración. Su ¨celo político¨ como bien lo describe Bosch en su obra ¨Crisis de la democracia en América y República Dominicana¨, se debió a que el PRD, recibió el apoyo de la población en las elecciones del 1962, mientras que el 14 de Junio recibió el rechazo, generando en Manolo, un odio injustificado a esa administración.

Entre los grandes opositores que tuvo el malogrado gobierno de Bosch, podemos destacar a Manolo Tavares Justo. Su famoso discurso del 14 de junio del 1963 en el parque Independencia, se produjo cuando se organizaban protestas en todo el país para forzar al presidente a renunciar, acusándolo de comunista, servil de los norteamericanos (recordemos que Bosch se reunión con el presidente Kennedy) y violatorio de las libertades públicas (por la modificación constitucional y las nuevas leyes).

Sus históricas palabras, inmortalizadas como el símbolo de la lucha revolucionaria, fueron producidas en un contexto donde se buscaba, crear las bases para un golpe de Estado o presionar al ejecutivo a presentar su renuncia. Estas palabras las reproduzco a continuación:

“Óiganlo señores de la reacción, si imposibilitan la lucha pacífica del pueblo, el “14 de junio” sabe muy bien dónde están las escarpadas montañas de Quisqueya; y a ellas… a ellas iremos, siguiendo el ejemplo y para realizar la obra de los Héroes de junio de 1959, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, el espíritu de la Revolución….  porque no nos quedará, entonces, otra alternativa, que la de ¡Libertad o Muerte!’’

Estas ¨hermosas¨ palabras las produjo en momentos en que acusaban a Bosch de ser el padre del naciente comunismo en el país. Comunismo que esclavizaba y atentaba las libertades políticas, religiosas y sindicales. Por eso su famosa consigna ¡Libertad o Muerte!

Ese discurso formó parte de las preocupaciones que generaron el Art.19 de la nueva Constitución, promulgada por el gobierno de Bosch que, otorgaba a los trabajadores de los sectores industrial y agrícola, el derecho a recibir parte de los beneficios de las empresas. La intranquilidad que ocasionó el Art.1 de la Constitución que protegía la dignidad humana, promoviendo y garantizando su respeto; el No. 5 que declaraba delito contra el pueblo los actos de corrupción; el no. 19 que establecía el derecho de los trabajadores a participar de los beneficios de las empresas agrícolas, industriales, comerciales y mineras.

Resultaban muy desagradables y peligrosos los artículos 23, 25 y 28 que, consignaban la prohibición de los latifundios, la restricción del derecho de los extranjeros para la adquisición de tierras dominicanas, y la obligación de los terratenientes a vender la parte de «sus tierras» que sobrepasaran el límite fijado por ley.

Los Tavárez eran grandes terratenientes en Montecristi y, Manolo fue abiertamente contrario a la nueva Constitución reformista que defendía Juan Bosch.

Otros artículos de la Constitución de abril de 1963, que también entraban en abierta contradicción con la política e intereses de las clases y sectores dominantes eran: el Art. 30, que prohibía el monopolio en favor de particulares; el Art. 32, que obligaba a la entrega de la cuota parte de la plusvalía ganada en el valor de las propiedades como consecuencia directa de inversiones públicas; el Art. 43, que disponía que sin distinción de ninguna clase los hijos disfrutarían de las mismas oportunidades de desarrollo social, espiritual y físico.

Podemos comprender las grandes motivaciones ¨patrióticas¨ que tuvo Manuel Aurelio Tavares Justo para dar lectura a esa pieza oratoria, que desde la fecha han tergiversado para llenar su vida de gloria inmerecida.

Esa magistral ¨opereta¨ fue ampliamente difundida por el periódico ¨El Caribe¨, principal órgano de información del régimen y controlado en esos momentos, por los acólitos del trujillato. Medio de comunicación, famoso por las intrigas y difamaciones que eran objeto, quienes caían en desgracia con la dictadura, ya fuesen funcionarios medios o altos, en un espacio que fue denominado ¨el foro¨, que desde 1949, servía para crear el terror entre la población.

Debemos resaltar que, en el gobierno de Bosch, fueron llevados a juicio los asesinos de las Mirabal, entre los que estaba, Víctor Alicino Peña Rivera, jefe de Operaciones del SIM en el Cibao. Quien en múltiples momentos del proceso se mostró sonriente, sobre todo cuando Manolo, en calidad de esposo los acusaba de lo ya expuesto. Las motivaciones de Alicino para tal comportamiento se debía según sus palabras: ¨A que recordaba los episodios en que Manolo, en calidad de fiscal del régimen de Trujillo, vertía acusaciones falsas sobre personas inocentes como todo un gallito¨.

Tras el derrocamiento del Prof. Juan Bosch a partir del 26 de septiembre de 1962 se conformó el Triunvirato, un gobierno colegiado integrado por Emilio de los Santos, Ramón Tapia Espinal y Manuel Tavárez Espaillat, este último primo-hermano de Manolo. Este en cambio, tomó las armas para intentar alzarse con el poder o forzar una negociación que le permitiera un pedazo del pastel, a lo cual el gobierno no accedió y tras su primo, Enrique Tavares Espaillat, pedirle que se entregara, que le sería garantizada su vida, lo fusilaron el 21 de diciembre del 1963.

¨El movimiento guerrillero fue acusado de tratar de establecer en la República Dominicana “una dictadura comunista, análoga a la que oprime al pueblo fraterno de Cuba”. Las mismas acusaciones que Manolo vertió sobre el gobierno de Juan Bosch y que motorizaron su derrocamiento.

Para los que promueven el adefesio histórico que Manolo murió defendiendo la constitución del 1963, debo recordarles que él y Juan Bosch nunca fueron amigos y que, el plano político de ambos personajes estuvo matizado por el odio, la envidia y el resentimiento personal. De acuerdo con Bosch en su obra ¨Crisis de la democracia en América y República Dominicana¨, ese odio fue el fruto del apoyo espontáneo que el pueblo brindó al PRD durante la campaña electoral del 1962, cosa que no sucedió con el grupo de Manolo, a pesar de estar en prisión y haber sufrido la muerte de su esposa.

En la obra ¨Vivencias de un guerrillero¨ de Rafael Pérez Modesto, se puede apreciar que el movimiento faccioso de Manolo Tavares de diciembre del 1963 fue un acto irresponsable que jugó con la vida de jóvenes estudiantes que nada sabían de armas, clima, exploración y actividades combatientes, agravada por las lluvias, el frío y la falta de suministros que condenaron al fracaso los pocos días que duró el mentado levantamiento. Sin contar con que fueron menos de un centenar de jóvenes quienes fueron inducidos a participar de esa aventura, bajo el argumento que otros los acompañaban.

Todo se trató de una manipulación para hacer creer al gobierno del Triunvirato, que la insurrección, contaba con los hombres y las armas para producir un golpe de Estado, en caso de no cumplir sus pedidos en la mesa del diálogo, pero el gobierno sabiendo que Manolo no tenía el apoyo para el éxito de esa aventura, no le creyó ni complació sus pedidos. Por el contrario, los persiguió hasta capturarlos.

Si estudiamos a fondo los vínculos políticos con el régimen, los servicios prestados a la dictadura de Trujillo, las declaraciones que ofreció en el juicio del 1960 cuando se le acusó de ser parte de una conspiración para atentar contra la dictadura, su comportamiento en el marco de la campaña del 1962 (donde la población no lo apoyó), sus actividades conspirativas contra el gobierno de Juan Bosch y su intento por forzar negociaciones con el Triunvirato en diciembre del 1963 cuando murió, podemos apreciar la historia con mejor objetividad y analizar la vida de  Manolo Tavares Justo, desde una visión crítica.

Por: Florentino Paredes Reyes

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