EL NUEVO DIARIO, PARÍS. – El presidente francés, Emmanuel Macron, urgió este lunes a Rusia a aceptar un alto el fuego en Ucrania y a que los aliados de Kiev presenten un plan de paz con garantías para Ucrania y para Europa.
En un mensaje en X tras hablar de nuevo hoy por teléfono con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y ayer con el de Estados Unidos, Donald Trump, Macron reiteró que le corresponde a Moscú dar nuevos pasos para la paz.
«Zelenski ha tenido el coraje de aceptar la propuesta estadounidense de un alto el fuego de 30 días. Ahora le toca a Rusia demostrar que realmente quiere la paz», afirmó.
Macron reconoció que «son muchas las condiciones que Rusia debe cumplir», como que los niños ucranianos deportados a suelo ruso «puedan reunirse con sus familias».
«Y soy consciente del compromiso del presidente Trump en este sentido», aseguró.
El presidente francés se refirió también a las discusiones que varios países, sobre todo europeos pero también extraeuropeos, como Canadá, están llevando a cabo para poner en marcha un plan para asegurar que la paz se respeta a largo plazo.
«Debemos avanzar con todos nuestros socios para presentar un plan de paz concreto» con «garantías de seguridad sólidas» para una «paz duradera» en Ucrania y Europa, añadió. «Un plan de paz que impide que Rusia vuelva a atacar», terminó.
Macron dijo el pasado sábado que preveía que una hipotética fuerza multinacional desplegada en Ucrania para garantizar la paz estaría integrada por «unos pocos miles de hombres por país» participante, y se desplegaría en «puntos clave» del territorio ucraniano.
También dejó clara su postura de que esa fuerza no necesitaría el visto bueno de Rusia para desplegarse, a pesar del rechazo a priori de Moscú.
«Ucrania es soberana. Si pide que fuerzas aliadas estén en su territorio, no le corresponde a Rusia aceptarlo o no», aseguró entonces el presidente francés.
Rusia insiste por ahora en el desarme y la desmilitarización de Ucrania, mientras que Macron recordó que, para asegurar la paz a largo plazo, ese país ya tiene «el mayor Ejército Europeo», con en torno a un millón de personas movilizadas.




