RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, BELÉM (BRASIL). – El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó este martes como una “matanza” la reciente operación policial en Río de Janeiro que dejó 121 muertos, y tildó de “desastrosa” la actuación de los agentes.
“No había una orden de matanza, y hubo matanza”, afirmó Lula durante una conferencia de prensa con corresponsales extranjeros, entre ellos uno de EFE, al referirse al operativo realizado en dos favelas controladas por el Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas del país.
El mandatario explicó que la acción fue motivada por órdenes judiciales destinadas a capturar a integrantes de esa banda, pero subrayó que no contemplaban el uso letal de la fuerza, como finalmente ocurrió.
“La acción del Estado de Río de Janeiro fue desastrosa”, insistió Lula, quien agregó que organismos federales investigan las circunstancias en que se desarrolló la operación, llevada a cabo por el gobierno regional dentro de sus competencias constitucionales.
El presidente también lamentó que muchas de las víctimas hayan sido enterradas sin peritajes previos, y defendió los esfuerzos de su Gobierno por fortalecer el combate al crimen organizado, tanto en el ámbito nacional como regional.
Lula recordó que su administración presentó al Parlamento una propuesta de reforma constitucional para mejorar la coordinación entre las fuerzas federales, estatales y municipales, aunque reconoció la resistencia de algunos gobernadores, principalmente del bloque conservador, que temen una pérdida de autonomía en materia de seguridad.
Asimismo, destacó la creación de un centro policial regional en Manaos, en la Amazonía, con participación de agentes de diversos países sudamericanos, como parte de una estrategia conjunta para enfrentar al crimen organizado.
“El crimen organizado es parte de América Latina y también de los Estados Unidos”, advirtió Lula, al señalar que grupos criminales brasileños como el Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital (PCC) ya han extendido sus operaciones más allá de las fronteras del país, al igual que organizaciones como los carteles mexicanos o la banda venezolana Tren de Aragua.
Lula ofreció estas declaraciones desde Belém, en plena Amazonía brasileña, donde en los próximos días se celebrará una reunión preparatoria de la COP30, que reunirá a unos 60 jefes de Estado y de Gobierno.




