RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El abogado Luis Yépez Suncar expresó preocupación por el uso inadecuado de los medios de comunicación y las redes sociales, destacando que algunos de estos canales han adoptado un lenguaje «violento y vulgar» para obtener fama y dinero.
Según Yépez Suncar, este fenómeno ha llevado a la difusión de difamaciones e insultos que socavan la dignidad de las personas, confundiendo la libertad de expresión con el libertinaje.
Asimismo, hizo un llamado a detener esta tendencia, apoyándose en el respaldo de la Arquidiócesis de la Iglesia Católica de Santiago, que también manifestó su preocupación por la situación.
Afirmó que “el derrotero que se ha tomado en algunos medios de comunicación y en las redes sociales donde prevalece un lenguaje violento y vulgar con el fin de conseguir fama y dinero, convirtiéndose en un estilo que incurre en difamación y en insultos que destruyen la dignidad de las personas, confundiendo la libertad de expresión con el libertinaje, lo cual según entiende la iglesia debe ser detenido para desentar esos medios”.
Señaló que este comportamiento es extremadamente preocupante y vergonzoso, ya que influye negativamente en el comportamiento de muchos ciudadanos.
También, hizo hincapié en la necesidad de poner un alto a situación y enfrentó los argumentos de aquellos que defienden su comportamiento como un ejercicio de la libertad de expresión, según Yépez Suncar, este derecho está limitado por las normas mínimas de urbanidad y la prerrogativa de los ciudadanos a que se le respete su derecho a imagen e intimidad, como lo estipula la Constitución de la República.
“Debe ponerse coto a este estado de cosas y cuando se argumenta la violación de la libertad de expresión por parte de quienes hacen un mal uso de los medios de comunicación y de las redes sociales, dichos argumentos deben ser enfrentados sin temor y con firmeza, ripostando que ese derecho está limitado por las normas mínimas de urbanidad y por la prerrogativa de todo ciudadano a que se le respete su derecho fundamental al honor, a su buen nombre, a su imagen e intimidad, protegidos por la Constitución de la República,” concluyó Yépez Suncar.




