RESUMEN
Desde su ascenso al poder el 16 de agosto del año 2020, el presidente de la República Dominicana, Luis Rodolfo Abinader Corona, ha dado muestra fehaciente y constante de su lucha y compromiso impecable, incansable y reiterada contra la corrupción.
Abinader Corona, anunció en su histórico discurso de toma de posesión, la decisión de la instauración de una justicia independiente en la República Dominicana, conformada por un Ministerio Público capaz de tomar decisiones con libertad y sin influencia del poder político.
Antes de alcanzar el poder -marcado por la influencia y formación en valores de su querido padre-, doctor José Rafael Abinader, hombre de una conducta ejemplar, nuestro presidente declaraba su rechazo firme a la corrupción, consciente de que es una práctica perniciosa que daña la democracia y socaba las instituciones y el desarrollo humano, económico y social de la nación.
El rechazo a la corrupción y la impunidad y la decisión inquebrantable por combatir estos flagelos del presidente Luis Rodolfo Abinader Corona, queda plasmado en su discurso del pasado 27 de febrero cuando dice: “Yo tengo amigos, pero no cómplices y este Gobierno no retrocede, no negocia y no se rinde frente a la corrupción cueste lo que me cueste…”, esas son cosas que llenan de esperanza a un pueblo.
El interés por su lucha contra la corrupción y la impunidad del presidente Luis Abinader, urge como resultado del compromiso con su nación, por estar muy consciente que constituyen flagelos que son fuentes de pobreza y desequilibrio social.
Está muy consciente el mandatario dominicano de que la corrupción y la impunidad constituyen graves flagelos que impiden que el pueblo disfrute de buena salud, educación, aguas potables, energía eléctrica y caminos vecinales, calles y carreteras transitables.
Nuestro mandatario sabe muy bien que -cuando en el país haya menos corrupción e impunidad-, los que viven en campos y ciudades, tendrán una mejor calidad de vida.
NOTA: El autor es periodista, abogado, productor de televisión.
Por Nicolás Arroyo Ramos, M.A.
