El reciente “RANKING Aprobación de Mandatarios América y el Mundo I Febrero 2025”, elaborado por MITOFSKY y TResearch, colocó en primer plano al presidente dominicano Luis Abinader, quien logró un 68% de aprobación ciudadana. Dicho porcentaje supera con amplitud el promedio regional (44%) y lo consolida como el segundo mandatario mejor evaluado de América, igualado con Claudia Sheinbaum (México) y únicamente por debajo de Nayib Bukele (El Salvador), quien encabeza la lista con 81%.
Aunque el ranking se construye con metodologías diversas y fuentes múltiples, lo cierto es que la figura de Abinader sobresale en la región por su enfoque en la transparencia y la rendición de cuentas. Desde su llegada al poder, el presidente de la República Dominicana ha impulsado reformas enfocadas a fortalecer la institucionalidad, lo que ha despertado el interés de inversionistas y actores internacionales. Su administración ha trabajado en optimizar la imagen del país como destino atractivo para la inversión extranjera, al mismo tiempo que ha estimulado la recuperación del turismo, uno de los pilares de la economía dominicana. Fuentes de datos en línea señalan que, tras la crisis sanitaria global, la República Dominicana registró uno de los mayores repuntes en la llegada de visitantes internacionales en la región, un hecho que, según analistas, se vincula con políticas gubernamentales decididas a revitalizar el sector de servicios y salvaguardar el empleo.
El atractivo de su liderazgo también se entiende a la luz de los retos que enfrenta América Latina, donde la inestabilidad económica y la desigualdad suelen mermar la confianza ciudadana en sus gobernantes. Mientras otros líderes intentan sortear conflictos internos o resistencias políticas, Abinader ha capitalizado el momento con un discurso que invita a la unidad nacional y con iniciativas dirigidas a proteger el tejido productivo. Por ejemplo, los programas de apoyo a pequeñas y medianas empresas han permitido mantener un flujo de trabajo para miles de dominicanos, al tiempo que se promueve la inclusión financiera en sectores tradicionalmente rezagados.
No obstante, el presidente no está exento de desafíos. Entre las principales demandas ciudadanas aparecen la lucha contra la inflación y la reforma de sectores clave como la salud o la educación, para que el crecimiento económico se traduzca en un desarrollo más equitativo. Si bien el 68% de aprobación muestra una notable sintonía con la opinión pública, no deja de ser cierto que la población dominicana, al igual que ocurre en otros países, exige resultados tangibles y una gestión que vaya más allá del discurso. La tarea de Abinader es, por tanto, mantener e incluso ampliar ese margen de confianza, reforzando la transparencia en el ejercicio del poder y asegurando que las mejoras económicas lleguen a los sectores más vulnerables.
La relevancia del caso dominicano trasciende fronteras. En momentos de incertidumbre para el hemisferio, el liderazgo de Abinader es visto como un modelo de lo que ocurre cuando un gobierno se enfoca en estabilizar la economía, fortalecer la institucionalidad y ejercer una comunicación fluida con la ciudadanía. Esta combinación de factores ha delineado un ambiente de gobernanza que el público percibe como eficaz y confiable.
Aunque las mediciones de popularidad suelen cambiar con la coyuntura, sobre todo ante factores globales impredecibles, como fluctuaciones económicas o crisis sanitarias, la posición de Luis Abinader en el “RANKING Aprobación de Mandatarios América y el Mundo I Febrero 2025” deja entrever la potencia de un proyecto político basado en la transparencia, el desarrollo inclusivo y la innovación institucional. Como advierten los analistas políticos, la verdadera fortaleza de un líder se mide no sólo por sus logros actuales, sino por la capacidad de sostener y adaptar su estrategia en el tiempo. En ese sentido, Abinader cuenta con un sólido capital político que podría determinar el rumbo de la República Dominicana y su rol en la región durante los próximos años. Si mantiene el curso y profundiza sus avances, no sería extraño verlo consolidarse aún más en futuros listados de mandatarios con alta aprobación.
Por: Jimmy Rosario Bernard.
