EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.– A cinco años de que el presidente de la República, Luis Abinader, asumiera el poder en agosto del 2020, el Gobierno ha exhibido un conjunto de promesas de campaña que han sido cumplidas total o parcialmente, especialmente en áreas como la lucha contra la corrupción, la institucionalidad del Estado, la protección social y la recuperación económica tras la pandemia del Covid-19, un fenómeno que afectó todo el mundo.
Uno de los pilares más notorio de la actual gestión gubernamental ha sido la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento del Ministerio Público.
La designación de Miriam Germán Brito como procuradora general de la República en el año 2020, bajo el discurso de independencia, marcó un punto de inflexión en la relación entre el Poder Ejecutivo y el órgano persecutor de crímenes y delitos.
Durante este período se impulsaron procesos judiciales de alto perfil como las operaciones Antipulpo, Coral, Coral 5G, Medusa y Calamar, dejando atrás la práctica del “borrón y cuenta nueva” en casos de corrupción administrativa, una de las promesas mejor valoradas de la campaña.
Mientras, en el plano institucional, el Gobierno cumplió otro juramento, eliminó la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (Oisoe), una entidad que durante años fue objeto de cuestionamientos.
Las funciones de la Oisoe fueron absorbidas por el entonces recién creado Ministerio de la Vivienda y Edificaciones (Mived), que ahora tiene la responsabilidad de ejecutar políticas de viviendas y edificaciones públicas, incluyendo proyectos de viviendas sociales y el plan Dominicana se Reconstruye.
Otro compromiso asumido por el primer mandatario fue la reducción del gasto superfluo y el fortalecimiento de la transparencia.
Con el firme objetivo de optimizar el gasto público, eliminar duplicidades administrativas y fortalecer la eficiencia en la gestión pública, el presidente Abinader ha venido impulsando una serie de reformas estructurales con la fusión de entidades como la unificación de los Ministerios de Hacienda y de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), creando el Ministerio de Hacienda y Economía.
Asimismo, ha mantenido la inversión del 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) para el nivel preuniversitario y promovió también el retorno a la docencia presencial luego de la pandemia.
Durante este período gubernamental, el sector turístico se ha consolidado como un motor clave de la recuperación económica, alcanzando cifras récord en la llegada de turistas y superando niveles prepandemia, esto debido a incentivos, campañas de promoción y el posicionamiento internacional del país como un destino seguro.
También ha fortalecido los programas de protección social con la ampliación de Supérate, en sustitución de Progresando con Solidaridad, así como la implementación de subsidios focalizados como Bono Luz, Bono Gas y Bono Aliméntate. Durante la pandemia, iniciativas como FASE, Quédate en Casa y Pa’ Ti sirvieron de soporte económico a miles de familias.
Promesas pendientes: las deudas del Gobierno con la ciudadanía
Sin embargo, al presidente les quedan compromisos pendientes entre los que figuran áreas sensibles como energía eléctrica, vivienda, salud, infraestructura, medioambiente y algunas reformas estructurales.
Dentro de las grandes promesas del plan de gobierno 2020-2024 fue mejorar la calidad del servicio eléctrico y reducir las pérdidas del sistema, con la meta de erradicar los apagones.
Sin embargo, comunidades de distintas regiones del país han continuado denunciando interrupciones frecuentes del servicio, por lo que han hecho protestas por las tandas de apagones prolongadas y un aumento en las pérdidas de las distribuidoras, lo que evidencia que la promesa de un país “sin apagones” aún no se ha materializado.
En materia habitacional, el Gobierno comprometió a entregar 50 mil títulos de propiedad antes de culminar su primer período en 2024 y ampliar programas como Mi Vivienda y Dominicana Se Reconstruye.
Aunque se han realizado entregas de títulos y viviendas, los programas de construcción y oferta no han alcanzado las metas anunciadas, con cifras que reflejan un avance limitado frente a lo proyectado por el jefe de Estado.
Infraestructura de salud sin concluir
Otra de las promesas fue la construcción de hospitales especializados, incluyendo centros pediátricos, unidades de hemodiálisis y áreas oncológicas en varias provincias. Sin embargo, numerosos proyectos permanecen inconclusos o sin inauguración oficial, pese a haber sido anunciados en diferentes momentos de esta gestión.
Centros universitarios inconclusos
El presidente Abinader también prometió la apertura de centros regionales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en varias demarcaciones y aunque algunas sedes fueron inauguradas, otras continúan en proceso de construcción o no han sido entregadas en los plazos establecidos.
Retrasos en obras viales y de transporte
En materia de infraestructura, el plan del Gobierno central incluía circunvalaciones, carreteras y proyectos de transporte de gran impacto como la ampliación de la segunda línea del Metro de Santo Domingo, no obstante, varias de esas obras siguen sin concluir o no han iniciado, como las circunvalaciones de Moca y San Francisco de Macorís, Los Alcarrizos, entre otras.
Compromisos con la diáspora
El mandatario también prometió reducir costos de remesas y fomentar inversiones de la diáspora dominicana, pero organizaciones comunitarias en el exterior han asegurado que esas iniciativas no se han traducido en políticas públicas de impacto real.
Reformas estructurales
En 2021, el primer mandatario anunció un paquete de reformas estructurales en salud, seguridad social y el sistema fiscal, destinadas a transformar sectores clave de la economía.
El jefe de Estado depositó la reforma fiscal que luego fue retirada tras enfrentar un amplio rechazo tanto de sectores sociales como de legisladores de distintas bancadas.
Con este proyecto, el Ejecutivo buscaba aumentar la recaudación del Estado mediante ajustes tributarios, lo que generó fuertes críticas por su posible impacto en el costo de vida y en sectores productivos. Ante la falta de consenso político y la presión pública, el Gobierno optó por frenar la iniciativa para evitar mayores tensiones.
Percepción ciudadana
De acuerdo a datos reflejados en una encuesta, el 53.5 % de los dominicanos considera que el presidente ha cumplido “nada” o “poco” de sus promesas, mientras que un 43.1 % opina que ha cumplido “algo” o “mucho”.
Pese a que el Gobierno sostiene que muchos proyectos están en ejecución y que los retrasos responden a factores heredados o coyunturales, sectores de la oposición y de la sociedad civil cuestionan la lentitud y la falta de resultados concretos en compromisos considerados prioritarios para la población.




