Luego de un tiempo y una lejanía necesaria

Por Juan Cruz Triffolio miércoles 15 de noviembre, 2017

Sé que a veces dejo que los estribos de mis emociones, caminen unos  pasitos, delante de mí… ¡pero jamás!, por respeto a ustedes y a los principios de mis padres, dejo que se alejen, un solo paso de la razón, la verdad, el sentido común, o la vergüenza… De ese pecado, ¡nunca ser culpable!

Y guárdenme el secreto… Sé, de buena fuente y tinta, que
existe una cofradía “ñoña” entre ustedes y este su “MULTI DIVO”, ¡Qué, el que se mete pierde!

Y yo por mi cuenta, la doy como de entero crédito ¡y sé que ustedes también!

Porque saben que soy sincero… Y que por su libertad y derechos, ¡echo con vehemencia, todas las batallas! Y sin pasar facturas, ustedes me lo retribuyen, siendo como les dije: “ñoñisimos” con éste “MULTI DIVO”.

Por un tiempo (pero sólo en la pantalla), he estado un poco lejos… ¿La causa? Les cuento, que Dios, ¡y sólo Dios! la revocó…

Con el cariño de mi amada esposa, mis médicos, mis hijas, y las
oraciones de gente buena, que me quiere, con mis locuras, rabietas, reclamos a las injusticias y mis Puntos y mis Comas…  Ellos y sólo ellos, ayudaron a que bajara la orden de allá arriba, de ¡un no más!. Y seguiremos juntos, por mucho tiempo…

Y les confieso, que aprendí a querer más… ¡Que el dolor tuyo, también, les pueda doler a otros! Que no estamos tan solos…

Que es bueno, ser “bueno”, en el sentido llano y simple, que “ama y quiere nuestra gente”; ¡sin poses, hipocresías políticas o intereses camuflajeados en mentiras y malas mañas!

¡Qué hay quienes te dan agua, sólo porque tienes sed!  Y ese ese es el origen y sentido de la fe y esperanza en los pueblos y su futuro: la confianza de que no todo está perdido…

¡Estuve muy enfermo! Y pasé momentos  muy terribles…

Pero también aprendí, que nuestra gente te sonríe, porque en su infinita sabiduría, te da un pedazo de su corazón, ¡sin esperar nada! ¿Saben por qué? Porque saben, que en la vida, el amor, sólo se gana, cuando con paciencia y ternura, ¡lo siembras!

Y es increíble, ¡como da y crece! ¡En todas partes! ¡Como una hierba mágica que cura, los más profundos dolores y desilusiones
de todos los días…Y guárdenme este otro secreto:  También cura las cosas del alma… ¡Que a veces son las que más duelen! Así es nuestro país… Simple, valiente y sabio, ¡y así quiero ser! Eso también lo aprendí…

 

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