RESUMEN
El sector eléctrico ha estado en crisis por muchas décadas, debido a la mala administración, aumento constante de la demanda, gestión débil, así como el robo generalizado, la falta de pago y las pérdidas técnicas de transmisión y distribución. El problema financiero constituye su reto mayor para las finanzas públicas debido al monto del subsidio, que representa el 1.4% del PBI, y constituye una gran debilidad que afecta los negocios, la productividad y la competitividad de R.D.
El principal motor de la crisis energética es nuestra dependencia de los combustibles fósiles, como el petróleo, el gas natural y el carbón. Estos recursos son limitados y su extracción tiene un alto precio ambiental, ya que generan grandes cantidades de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático. A medida que las reservas se agotan y los impactos ambientales se intensifican, la transición hacia fuentes de energía más limpias se vuelve cada vez más necesaria.
República Dominicana gasta millones de dólares anuales en importar petróleo, un recurso sujeto a volatilidad en los precios internacionales. La factura petrolera de R. D. se proyecta para el 2026 por un valor de US$3,887 millones anuales, o sea un 3.7% del PBI, basada en un consumo diario de 213 mil barriles, de la cual el 18.26% es para gas natural. La generación del sistema eléctrico: un 44% es de este combustible.
Para entender parte del problema eléctrico, es importante saber de dónde vienen las pérdidas, que podemos dividir en dos, esta combinación de problemas técnicos y no técnicos es lo que crea una red eléctrica nacional ineficiente y, por definición, inestable.
Las técnicas: Son las pérdidas inherentes a la física del transporte de energía. Ocurren por el calor que se disipa en transformadores viejos, líneas de transmisión sobrecargadas y una infraestructura de distribución deficiente. Son, en esencia, el «peaje» energético que se paga por un hardware anticuado y las no técnicas: Estas se deben a factores de gestión y comerciales. Incluyen el fraude, las conexiones ilegales, errores en la medición y facturación, y una gestión comercial ineficiente.
Esta combinación de problemas técnicos y no técnicos es lo que crea una red eléctrica nacional ineficiente y, por definición, inestable.
Energía renovable: el motor del futuro
Los altos costos de la energía han contribuido a la búsqueda de energías renovables por ser más económicas y sostenibles, y los avances tecnológicos han hecho que estas soluciones sean más eficientes y accesibles. Las políticas gubernamentales están evolucionando para apoyar la transición hacia una matriz energética más limpia y diversificada.
La energía limpia se refiere a generación energética que emite muy pocos o ningún contaminante ni gases de efecto invernadero durante su operación, y las renovables se definen por reponerse naturalmente; por ejemplo, son limpias la energía solar (sol), eólica (viento), hidroeléctrica (agua) y geotérmica (calor de la tierra).
La energía solar, eólica, hidroeléctrica, oceánica, geotérmica, de biomasa y otras fuentes de energía derivadas directa o indirectamente de la energía solar se clasifican como energías renovables (ER) y se renuevan indefinidamente por la naturaleza. Esto significa que son sostenibles, renovables y, en su mayor parte, no presentan efectos secundarios perjudiciales, excepto en el proceso de aprovechamiento, que es resultado de la actividad humana.
En el boletín número 12 del mes de diciembre de 2025, en su página 4 del Ministerio de Energía y Minas, la energía limpia representa el 38% de los 7,054 MW de la capacidad instalada; significa el total de la potencia bruta instalada de todas las centrales de generación que están conectadas al SENI.
Energía renovable para un futuro mas seguro.
Los combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas representan el 62% de la capacidad instalada en R.D, son con diferencia los mayores causantes del cambio climático global, ya que son responsables de más del 75 % del total de emisiones de gases globales de efecto invernadero y cerca del 90 % de todas las emisiones en dióxido de carbono para evitar los efectos que están ocurriendo en el cambio climático es necesario reducir las emisiones a casi la mitad en 2030 y alcanzar el cero neto en el año 2050, lo cual es una de los objetivos de desarrollo del milenio establecido por las naciones unidas.
Para lograr el objetivo anterior, necesitamos dejar de depender de los combustibles fósiles e invertir en fuentes de energía alternativas que sean limpias, accesibles, asequibles, sostenibles y fiables. Las fuentes de energías renovables, que se encuentran en abundancia en nuestro entorno, ya sean aportadas por el Sol, el viento, el agua, los residuos o el mismo calor de la Tierra, son renovadas por la propia naturaleza y emiten pocos (o ninguno) contaminantes o gases de efecto invernadero en el aire.
Existen varias razones para acelerar el ritmo hacia una transición a energías limpias; prepara el camino hacia un planeta con un estado más sano y habitable, tanto hoy en día como para las generaciones venideras. Entre ellas están: a nuestro alrededor, son más baratas, más sanas, son inagotables y nuevas oportunidades laborales.
El cambio climático, causado principalmente por la contaminación ambiental (por ejemplo, las emisiones de carbono), ha sido el principal desencadenante de las medidas adoptadas por la mayoría de los organismos rectores mundiales en relación con el empleo de estos recursos energéticos renovables (alternativos). Estos cambios ayudarán a reducir la contaminación ambiental al mínimo; porque el calentamiento global se ha convertido en uno de los problemas que amenazan la longevidad de la humanidad.
Revolución energética
La República Dominicana ha identificado un potencial significativo de 100 millones de toneladas de tierras raras, localizadas principalmente en la zona de Pedernales (formación Bahoruco), según estimaciones preliminares del gobierno y el US Corps. La explotación estratégica de tierras raras permitiría diversificar las fuentes de energía, reduciendo la exposición a crisis externas.
La explotación estratégica de tierras raras permitiría diversificar las fuentes de energía, reduciendo la exposición a crisis externas. Además, al descentralizar la generación mediante parques eólicos, plantas solares y sistemas de almacenamiento, se fortalecería la resiliencia del sistema eléctrico nacional.
Las tierras raras representan una oportunidad histórica para que República Dominicana dé un salto cualitativo en su desarrollo. Desde la generación de energías limpias hasta la creación de una industria tecnológica local, los beneficios son múltiples. Sin embargo, el éxito dependerá de una planificación cuidadosa, inversión en investigación y, sobre todo, de una visión estratégica que integre sostenibilidad e innovación.
Lecciones aprendidas
Las soluciones viables tienen que ver con identificar como reducir las pérdidas, modernizar el sistema de generación y distribución y la transición hacia un sistema eléctrico más limpio y renovable.
La transición hacia un sistema eléctrico más limpio y renovable estimulará una economía con bajas emisiones de carbono, va a acelerar la electrificación y aumentará la demanda de energía, que a menudo se cubre con energías de combustible fósil.
Un sistema eléctrico confiable y resiliente puede crear una base sólida para el crecimiento económico y el bienestar social debido a que las industrias pueden innovar, las empresas pueden prosperar y las comunidades pueden acceder a servicios esenciales que mejoran su calidad de vida.
Para alcanzar un futuro de abundancia energética, debemos simplificar la generación, la transmisión y el consumo de electricidad; esto implica descentralizar la red. Construir grandes centrales eléctricas y tendidos eléctricos extensos es complejo, pero tecnologías como la solar, las baterías y los reactores nucleares avanzados ofrecen nuevas posibilidades.
La electricidad no es mágica; el funcionamiento de la red eléctrica es complejo. En todo momento, la electricidad generada debe satisfacer la demanda eléctrica, o «carga»; a esto se refieren las personas cuando hablan de «equilibrar la red».
Los paneles solares híbridos son una solución innovadora y eficaz para abordar la crisis energética. Este sistema combina la generación de electricidad con la captura de calor solar, ofreciendo varios beneficios.
La transparentización de los costos de las que producen con gas natural, carbón e incluso energía eólica, contribuirá a reducir el costo de la factura eléctrica.
Una buena ubicación de las próximas centrales de generación en los puntos donde hay déficit de generación contribuirá a la reducción de los costos.
Por Engels G. Fortuna R.
Economista de profesión con posgrados en Finanzas y maestría en Banca y Mercados de valores. Catedrático universitario y consultor empresarial, CEO fundador de varias empresas, entre ellas MIFCOB. Miembro de la sociedad Acción Multiempresarial y miembro del consejo de Desarrollo de Santo Domingo Este.
