RESUMEN
La República Dominicana desde su nacimiento tuvo que luchar por cada metro cuadrado de su territorio. Cada espacio de esta media isla fue ganado a pulso, con arrojo, ahínco, y lucha sin descanso. Entre España, Haití y Estados Unidos (Intervenciones militares), por momentos de nuestra historia fueron quienes controlaban nuestra gran nación. Pero los dominicanos que amamos este país, colocado en el mismo trayecto del sol, siempre damos un paso al frente cuando la Patria nos convoca. En cada instante que ha sido necesario un héroe o un grupo de héroes, ahí han estado. Y será así hasta el final del tiempo, y si no es así de igual forma será el final de nuestro tiempo como dominicanos.
En tal sentido, la adversidad y la dificultad nos han acompañado siempre. Es por esto que la raza dominicana cae y se levanta, y se vuelve a levantar cuantas veces cae. Porque somos así, nacimos luchando y nuestro destino es continuar luchando porque las amenazas a nuestro territorio e identidad nunca desaparecen. Sin embargo, el presente año 2025 que ya casi dice adiós, ha puesto a prueba la capacidad del dominicano de recomponerse a las situaciones. Un año muy malo está a punto de despedirse.
Un año malo en lo económico: crecimiento económico 2% a 2.3%, el más bajo de los últimos años. Un año malo en lo social : crisis de apagones , deterioro de varios servicios públicos , El Metro de SD en sus horas más bajas y para poner la cherry del pastel un blackout por más de 6 horas que colapsó toda la República , situación que nos hizo recordar el momento en que éramos una choza y los españoles llegaron a “descubrirnos”. Y como la economía va mal, la política tiene que de igual modo resentirse. El PRM se ha llevado la peor parte entre la crisis económica, los escándalos de corrupción y miembros vinculados al narcotráfico.
Por lo tanto, y aunque el caso de corrupción “más grande” de la historia, el SENASA mordido por una cobra está latente, la verdad es que si desde la justicia y el gobierno hacen lo necesario; en el 2028, el día de votar sólo va a importar lo de siempre para los dominicanos: El hambre. La corrupción se detenía en la puerta del despacho de Balaguer, el narcotráfico hace mucho permeó la política y más allá, por lo que al echarse las palomas, el dominicano votará con el estómago en lugar de la cabeza.
Los votos del hambre…
Por: Pedro René Almonte M.
