RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, HIGÜEY. – El jurado examinador del Concurso Literario de Navidad de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia está a cargo del Departamento de Letras de la Universidad Católica Madre Y Maestra (UCMM), bajo la dirección del doctor Carlos Dobai.
El jurado, en los tres géneros del clásico literario oriental, es muy exigente y se podría asegurar que las obras premiadas podrían tener la categoría para concursar en cualquier certamen nacional.
Por ello, muchas veces se declaran desiertos algunos premios, debido a que no tienen el valor literario para merecerlos.
El primer lugar del género cuento fue declarado desierto, por no existir un trabajo que ameritara ese galardón.
CONDENA MISERIA BARRIO CATAREY
“San Pio X”, seudónimo del sabanalarino José L. Tavárez Henríquez, ocupó el segundo lugar con su cuento «Una Casa del Barrio» donde hace un relato de una humilde familia del paupérrimo sector Catarey, de la ciudad de Sabana de la Mar.
«Era la segunda vez que Juanito entraba con los pies enlodados y me ensuciaba el piso. Yo había perdido las fuerzas para pelear con él, por eso me dispuse a buscar el trapo húmedo que había utilizado la vez anterior para trapear el piso. Automáticamente lo pasé sobre las huellas del niño, mientras miraba el agua estancada en la zanja, frente a mi casa.
¡Maldito barrio! ¡A este Catarey nunca le harán contén ni aceras! Dije entre dientes».
CONSECUENCIA DEL LATIFUNDIO
Pedro Pablo Guerrero, también bajo su seudónimo de Fidípides, obtuvo en este género el tercer premio con su cuento «Doña Ana»
El escritor romanense basa su relato en el latifundio de la hacienda Doña Ana, propiedad de don Tulio Casals, viudo que tenía un único hijo de nombre Pedro, el que había partido desde los ocho años a realizar estudios en la capital. Cuando pequeñito, fue que había girado una visita a la finca de su padre.
De inmediato don Tulio fue informado de que el problema de su finca
Doña Ana había sido servilmente resuelto. El cabecilla estaba colgado y don Tulio Casals quería disfrutar de ese espectáculo, sentirse seguro y satisfecho de sus fieles servidores. Bajó por segunda vez en su vida al caserío de Los Cedros hasta el gran jobo del arroyo. Allí colgaba lo que quedaba de quien fuera el maestro blanco. Un amasijo, con su mirada de firmeza y rostro de hombre joven que por primera vez sonreía. Todo ese rostro, esos ojos, esa sonrisa, fueron con minuciosidad fotográfica observados por don Tulio. Este, de repente tartamudeó perturbado. Inverosímil. Sudaba copiosamente pese al viento fresco de la tar-de. El escalofrío lo inmovilizaba. Su corazón latía agitadamente fuera de toda orbita circulatoria. Sus ojos engrandecidos, su rostro amarillento, su mirada patentizada eran iguales a la del cadáver de su hijo Pedro Casals, quien fuera tanto esperado, que colgaba frente a él del gran jobo de Los Cedros.
Monseñor Ramón de la Rosa, vicario general del Obispado de Higüey y dirigente del comité organizador del certamen literario, hizo una reseña histórica de los 22 años del clásico cultural del Este.
El obispo Hugo Eduardo Polanco Brito continúa entregando los premios a los escritores galardonados. El acto se celebra en el salón de conferencia del Ayuntamiento municipal.
CONDENA SITUACION OBREROS
«Alex», seudónimo empleado por el ya conocido Norberto V Hernández, recibe el tercer premio de poesía por su obra «Mi Ciudad de mi Provincia (La Romana)»
Pueblo haciendo el pan para aquellos, los otros, ¿los invencibles?
dueños de ingenio y fábricas
sujetos de objetos
nosotros sujetos de miseria
miseria humana …
¡NO! A LA RETIRADA
«Aquellos Poemas de Amor y de Guerra’ es la obra de «Pedro Pablo», el higüeyano Miguel Angel Fornerín Cedeño, a quien se le adjudicó el segundo premio.
No digamos hasta siempre, compañeros
No digamos hasta cuando florezca la eternidad
Digamos hasta otro día.
Dibujemos estrellas
Y metales inmensos
Y obreros morados de metales
Y pueblo revuelto en fuego
En los umbrales
No digamos adiós, compañeros
LUCHEMOS HASTA LA VICTORIA
Al sexto escritor romanense Isael Pérez, de un grupo total de ocho premiados, bajo el seudónimo de «Darío Guillén» se le confiere el primer galardón del género poesía por su obra «Mis Primeros Poemas»
Yo no sé si sé lo que sé
quiero saber si sé lo que sé.
Soy hombre, eso lo sé.
¿Soy libre?
si lo soy no lo sé.
Qué se yo?
Lo que yo sé:
Hay pobre, hay rico;
hay obrero, hay patrón;
hay explotado, explotador.
Esa si es una verdad verdadera
que sé que la sé!
UN CERTAMEN COMPROMETIDO
José Federico López, uno de los más destacados escritores y dramaturgo de la región y miembro del comité organizador del certamen, al pronunciar las palabras de clausura del acto de entrega de los premios del XXII Concurso Literario de Navidad, indica que el clásico cultural está comprometido con las mejores causas del pueblo dominicano.
López ganó el primer premio del XV.
Concurso Literario de Navidad del año
1974 con su cuento «El Comunista»
El escritor reseñó que durante los 22 años del clásico cultural regional ha estado abierto a la discusión democrática y pluralista de las ideas.
Opinó que ese es el mejor logro del certamen literario regional.
Por Livio Medrano Cedeño/y 2
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