RESUMEN
Desde nuestros primeros años como estudiantes, todos y todas hemos escuchado con frecuencia, específicamente de boca de nuestra maestra de lengua española, el término sujeto. Bastaría con traer a nuestra memoria aquellos -viejos, pero gratos- recuerdos en que nos asignaban como “tarea” identificar en una oración, el sujeto y el predicado.
En esta ocasión nos referiremos al sujeto de manera muy distinta, o sea, desde el punto de vista de los estudios discursivos.
En este ámbito, el maestro García Molina señala que “…normalmente se señalan tres sujetos del discurso: enunciador (destinador), enunciatario (destinatario) y voz ajena (discurso referido o de otro)”. Molina estable que estos tres sujetos son los responsables de la dinámica enunciativa en el discurso: el enunciador, el enunciatario y el tercero, citando a Martínez.
Bartolo puntualiza, además, al referirse a la diferencia conceptual entre estos elementos en cuanto al campo de la comunicación –como ciencia- que “es concepción tripartita de los sujetos del discurso, romper con la diada antinómica (fuente-destino, emisor-receptor, hablante-oyente) heredada del modelo de la teoría de la información”. Apunta que, en este modelo, los sujetos participantes en la comunicación son tangibles o con referencia física. Destaca que en cambio, los sujetos del discurso, a diferencia de los primeros son todos virtuales. Esta línea representa en gran medida, añade, la diferencia que existe entre uno y otro. (Molina: 2014, 63 y 64).
Con la finalidad de obtener una idea más acabada del significado semántico de estos tres sujetos del discurso, me permito transcribir de forma sucinta una breve definición de cada uno, a saber:
El enunciador: Ricardo Lionel Costa y El Danuta Teresa Mozejko, citados por García Molina, definen al enunciador como la figura que ocupa la figura vacía del yo”.
Sin embargo, García Molina considera que no se puede confundir al enunciador con el locutor ni con el hablante, pues estas nociones poseen instancias empíricas o físicas y el enunciador es, a su juicio, una construcción textual discursiva. (Molina: 2014, 64).
Asimismo, Molina define el sujeto enunciatario como una figura virtual e inferencial al igual que el enunciador. Subraya que su identificación es posible gracias a las marcas que cada texto tiene escrita. O sea, que el texto no solo sugiere a quien va dirigido (destinatario), sino también para quien fue construido…
Finalmente, me voy a referir en esta parte al tercer sujeto de esta triada que presenta el autor. Para el lingüista dominicano, oriundo de Esperanza, Mao, provincia Valverde, el concepto de intertextualidad tiene implícito un tercer sujeto: la voz ajena. Esta voz, dice Bartolo, es coenuciadora de todo el discurso. Sostiene que en algunas ocasiones esta voz aparece de modo explícito (polifonía marcada). Señala además que la voz ajena es el más multipresente de todos los sujetos, sin embargo, el menos reconocido como tal en los estudios discursivos… (Molina: 1014, 65, 66).
Fuentes:
García Molina, Bartolo. 2014. EL DISCURSO: Categorías y estrategias. Primera edición. Editorial Surco. Santo Domingo.
Por José Santana-Guzmán
