RESUMEN
Circuló con fuerza durante esta semana en las diferentes plataformas sociales y en medios impresos (incluyendo este, El Nuevo Diario), una información con imágenes incluidas sobre el hallazgo de 5 cuerpos de mujeres que entre diciembre del pasado año y enero de este 2026 aparecieron decapitadas.
De acuerdo con la información, el horrendo hallazgo habría ocurrido en la comunidad de Macacías de la provincia Elías Piña.
Por el macabro hecho, miembros el Ejército Nacional apresaron a un ciudadano haitiano y un hijo de éste, quienes confesaron su participación en la horripilante acción.
¿Por qué me refiero al tema? En primer lugar porque son 5 mujeres, en segundo lugar porque el hecho ocurre en territorio dominicano y en tercer lugar porque si ese o esos individuos realizan actos tan desdeñables contra ciudadanas de su propio país, ¿Qué no harían con nuestras mujeres?.
Según la información, tras el arresto, ambos extranjeros fueron trasladados bajo custodia militar a la Fortaleza La Estrelleta del ERD, donde fueron puestos a disposición de la Dirección General de Migración (DGM) para realizar el proceso de registro biométrico y su posterior entrega a la Policía Nacional de Haití (PNH), para que responda por las acusaciones en su contra.
Y a eso quiero referirme también y preguntar ¿si el hecho ocurrió de éste lado de la frontera(Macacías es una comunidad dominicana), y esas bestias cometieron esos asesinatos en nuestro territorio y fueron apresados aquí, ¿por que, las autoridades dominicanas lo entregarán a la policía haitiana y no son juzgados en nuestro territorio?
Pienso que un extranjero que delinque en un país queda sujeto a sus leyes penales, lo que significa que debe ser juzgado por los tribunales locales.
El Artículo 56 del Código Penal de la República Dominicana establece que la jurisdicción penal se extiende sobre extranjeros que cometan hechos punibles en el territorio nacional.
En nuestro país son frecuentes los crímenes cometidos contra ciudadanos dominicanos, especialmente contra mujeres por parte ciudadanos haitianos y la mayoría quedan impune porque estos tan pronto cometen el hecho se regresan a su país sin que las autoridades dominicanas den con su paradero (sólo basta recordar el caso de Cielo García, a quien un ciudadano del «hermano país» le cercenó ambos brazos y aún no se ha podido dar con su paradero).
Es tiempo ya de que las autoridades pongan manos dura contra este tipo de accionar, pues de no hacerlo, nuestros ciudadanos seguirán a merced de estos criminales.
Por: Héctor Gerardo.
