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13 de febrero 2026
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OpiniónFlorentino Paredes ReyesFlorentino Paredes Reyes

Los regímenes políticos modernos en Latinoamérica

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RESUMEN

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En concepto de modernización en los países de Latinoamérica ha pasado por un conjunto de complejidades, dentro de las cuales, nosotros los dominicanos, no estamos exentos. Estrangulada por los conflictos sociales, el endeudamiento externo y las revueltas populares, América Latina ha protagonizado grandes transformaciones durante el siglo XX y comienzos del XXI, las cuales merecen ser analizadas y estudiadas.

El tradicionalismo social, fundamentado en la voluntad divina que, obligaba a marchar acorde con los designios del Dios del cielo y sus representantes terrenales, se encuentra en una profunda crisis en la actualidad y, se nota a leguas, ya que el liderazgo religioso no es quien traza las pautas en las políticas sociales que implementan gobiernos y gobernados. Este nuevo orden social, no atiborra los templos como en otros tiempos, por el contrario, busca su redención en una educación masificada, entendida como parte de la modernización institucional y estructural del Estado.

Ciencia y progreso han ido de la mano, apadrinadas por las grandes inversiones que gobiernos de diversos países han propiciado para que, el milagro se traduzca en mejor condición de vida de sus compueblanos, al tiempo que robustecen el presupuesto nacional, con reformas sociales, es decir más impuestos. Si el presupuesto nacional es grande y se agiganta cada año, lo demás no importa.

La modernidad en la actualidad se ha expandido como forma de vida. Cada individuo, grupo o gobierno quiere vivir en ella, que es lo mismo a hacer cuanto le plazca sin las limitantes sociales o culturales de antaño. Esa modernidad ha significado hibridaciones en el espacio, el tiempo, el saber y la convivencia de los individuos, aumentando las complejidades en la interacción social, degenerando en otros problemas que los gobiernos no han sabido cómo meterle el guante.

Entender la modernización y la modernidad como dos realidades diferentes, es uno de los tantos retos que sociólogos y especialistas de la conducta individual, se empeñan en analizar, comprender y transmitir. La modernización es incorporar a las tradicionales formas de vida social, otras formas de ver y entender la familia, la sexualidad, el trabajo, la inclusión social y la religión. La modernidad, es construir nuevas infraestructuras viales, complejos habitacionales, plazas comerciales y hasta nuevos horarios de trabajo.

La modernización ha traído un todo incluido, es decir, nuevas problemáticas sociales que van desde el trasiego y consumo de sustancias controladas, libertad sexual, otros modos de comunicación y de impacto social, matizado por un frenesí ilimitado de hacer cuanto nos plazca, sin tantear consecuencias presentes o futuras.

Las críticas a ese sumario de modernización que vive Latinoamérica y en especial la República Dominicana, deben ser constantes, para que en dicho proceso no sucumbamos como proyecto. Nuestros gobernantes deben reducir la desigualdad económica; crear una identidad colectiva; fortalecer en instituciones democráticas y permitir un programa de cultura crítico, original y reflexivo. Porque de seguir como vamos, pasará inadvertido todo el daño que, en materia de identidad cultural, han estado produciendo, los regímenes políticos modernos en Latinoamérica.

Por: Florentino Paredes Reyes.

 

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