Superada la etapa de los golpes de Estado militares en América, hemos pasado a las sutilezas institucionales creadas por la democracia para pretender controlar el poder.
Algunos para llegar a él, y otros para manipularlo, o para ambas cosas.
Muchos gobiernos están atacando el ejercicio del periodismo y de los medios de comunicación.
Miremos a los Estados Unidos, México, Cuba, Venezuela, Nicaragua y El Salvador. Esto para sólo presentar unos pocos y para mostrar la variedad de perfiles.
Políticos que forman gobiernos que se ensañan contra el ejercicio del periodismo, bien porque rechazan las críticas o porque procuran un manejo informativo de relaciones públicas.
La democracia en América está requerida de mayor protección por quienes valoran tenerla. Abundan los gobiernos agresores.
