RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – Los niveles salariales en la industria azucarera permanecen por debajo del mínimo de subsistencia, según se desprende de dos encuestas puestas a circular recientemente por el Secretariado Técnico de la Presidencia. En las labores de corte y alza los trabajadores cañeros devengan un salario promedio de 65 pesos mensuales, mientras en las labores de desyerbo en las fincas de caña, el salario mensual oscila entre 35 y 40 pesos mensuales.
En las labores de corte y desyerbo el 90% de las fuerzas de trabajo empleada es haitiana. La dependencia de la fuerza de trabajo haitiana se ha incrementado notablemente en los últimos años, penetrando de informa intensa en las labores de café.
El salario devengado en las fincas de caña no llega al mínimo legal para la agricultura, que desde junio de 1979 es de 3.50 pesos al día. De acuerdo con un estudio realizado por ONAPLAN-ONE las fincas de caña son las que pagan los salarios más bajos de todas las actividades económicas.
El bajo nivel de los salarios explica las atrasadas técnicas de producción empleadas en la fase agrícola de la explotación azucarera. Mientras más bajos sean los salarios, más difícil será la introducción de máquinas. Es por esta razón que los trabajadores dominicanos rechazan el trabajo de la zafra, lo que explica a su vez el bajo nivel de salarios.
Históricamente el desarrollo del capitalismo en la industria azucarera ha sido dependiente de la explotación de fuerza de trabajo extranjera (haitiana y de Isla Virgenes, etc.… ), por su condición de subordinación en el mercado mundial. La obtención de ganancias está ligada a más bien a las características de la jornada de trabajo y a las bajas tasas salariales que a la elevación de la productividad.
Esto se traduce en la ausencia de una mecanización en el sector agrícola.
Prácticamente todos los trabajos agrícolas en la caña se pagan por ajuste y normalmente de acuerdo a la producción. Otro elemento a tomar en consideración, es el referente al carácter estacional de la producción. La época muerta alcanza casi la mitad del año. Por esta razón los ingresos obtenidos durante la época de zafra (6 1/2 meses) deben dividirse por los 12 meses del año, para obtener el salario mensual.
SALARIO POR DEBAJO DE LA SUBSISTENCIA
En las labores del corte y alce de la caña un trabajador gana, en promedio alrededor de 2.50 pesos al día, lo que equivale a 65 pesos mensuales. En términos generales, un picador de caña puede cortar y alzar 1.5 toneladas de caña al día en promedio. El corte de la caña se pagó en 1980 a 1.55 pesos la tonelada, más una prima adicional de 15 centavos por tonelada al final de la cosecha.
En las labores de desyerbo en las fincas de caña es difícil que un trabajador llegue a ganarse RD$2.00 al día. En la mayoría de los casos no ganan 1.50 y a veces menos. Resultando el salario mensual devengado entre 35 y 40 pesos mensuales.
El desyerbo se paga generalmente a 30 centavos la tarea. Lo normal es que un hombre desyerbe 3 o 4 tareas, siendo el máximo una 6 tarea.
De tal forma, que el salario devengado vendría a ser entre 0.90 centavos y 1.80 pesos al día. Por el contrario, en el arroz y el plátano se pagan 4.00 pesos por día. En otros cultivos se paga 3.00 y 3.50 pesos por día.
La baja tasa salarial de fuerza de trabajo haitiana, por debajo del nivel de subsistencia, contrarresta el nivel de los salarios en otras actividades económicas. Desde el punto de vista del productor capitalista, las causa que determinan la utilización de la fuerza de trabajo haitiana… «son sumamente trabajadores, no protestan y, en términos generales, no le crean problema… (Participación de la Mano de Obra Haitiana en el Mercado Laboral p. 28).
Los resultados de la encuesta demuestran que el costo de un trabajador dominicano en comparación con un haitiano, que no presenta ninguna exigencia más que un salario bajo, es casi el doble. No obstante tener un bajo nivel de calificación, el escaso nivel tecnológico y la limitada oferta de mano de obra a los precios que se paga lo que hace determinante el uso de uno y otros trabajadores.
Esta razón explica el creciente desplazamiento de la fuerza de trabajo nacional en los últimos 20 años por la fuerza de trabajo haitiana, la cual no sólo se verifica en el caso del café (referido por la encuesta), sino también en la construcción y otras actividades de servicios.
La creciente penetración del capital comercial e industrial local en el mercado haitiano, desplazando las mercancías haitianas por su baja productividad, ¿es lo que viene ocurriendo en el mercado de la fuerza de trabajo dominicana desde principios a? siglo, en la actividad azucarera.
Lo característico de los últimos años es la creciente movilidad que ha venido adquiriendo la fuerza de trabajo haitiana en el mercado de trabajo.
INCREMENTO DE LA FUERZA DE TRABAJO HAITIANA
El Consejo Estatal del Azúcar importa cerca de. 15,000 trabajadores haitianos anualmente para la zafra azucarera, mientras otros 15,000 entran por la frontera en forma «clandestina para cortar la caña de la Gulf, Vicini y los colonos, según se desprende de los resultados de la encuesta.
«Un país con 300,000 desocupados, importa anualmente unos 30,000 braceros para el corte de la caña. Y esto sin incluir el número importante de trabajos adicionales que son realizados por haitianos de anteriores migraciones que ya residen en el país en forma permanente». (Empleo en la zafra azucarera p. l).
La industria azucarera es la principal empleadora de fuerza de trabajo en la economía dominicana. Absorbe cerca del 60% de la fuerza de trabajo empleada en la industria. Para 1977 ascendió a 118,831 incluyendo empleados y obreros.
Anualmente el CEA absorbe unos 42,000 hombres, ocupando unos 20,000 en la época muerta y unos 50,000 en la zafra. Del total, unos 17,000 (40% de la fuerza de trabajo empleada) son para el corte de la caña, de los cuales el 90% se refiere a la fuerza de trabajo haitiana importada especialmente para la zafra. Para toda la industria azucarera la fuerza de trabajo haitiana ocupa en el corte de la caña podría alcanzar los 27,000 hombres, según su último boletín de estadísticas industriales, 1976-1977,
En general, para toda la industria azucarera las estimaciones de la encuesta de ONAPLAN-ONE, indican que en época muerta hay alrededor de 34,000 trabajadores residentes en los bateyes de los cuales el 76% (26 mil) son haitianos. Así mismo, se estima la población total, incluyendo mujeres y niños en los 16 ingenios, en 110,000 personas, de los cuales 85,000 son haitianos (77 % del total).
Según las estadísticas suministradas por el CEA, el número de haitianos «reclutados» en Haití para las zafras azucarera 1966-1980 alcanza a 127,000, sin contar cuatro años para los cuales no se tiene información. Asumiendo que en estos años hubo una importación clandestina, el total podría acercarse a unos 180,000.
EL 10% SE QUEDA
De la encuesta realizada por el CEA, un 10 por ciento de los trabajadores haitianos que vienen a cortar caña se quedan en el país (aproximadamente unos 1,500 anuales). Si a esto se agregan los 15,000 indocumentados, que estima la encuesta entran ilegalmente por año, la fuerza de trabajo haitiana que queda en el país anualmente podría ser de 16,500.
De acuerdo a estos datos estimados, la fuerza de trabajo haitiana que se queda en el país podría acercarse a los 230,000 haitianos en los últimos 14 años. En este sentido, parece conservadora la hipótesis sugerida por la encuesta al estimar en 200,000 la población haitiana en el país. Las cifras de la población haitiana en el país siempre han sido motivo de preocupación oficial, debido que, a la vez que se promueve una ideología anti-haitiana, la reproducción de la economía dominicana descansa esencialmente en esa fuerza de trabajo.
Según el censo de 1960, la población haitiana residente en el país era de 29,350. No obstante estar subvaluada, las tendencias recientes presentadas por la encuesta verifican un proceso intenso de utilización de la fuerza de trabajo haitiana en la economía dominicana. De acuerdo a las informaciones publicadas, el desplazamiento de la fuerza de trabajo haitiana en los mercados regionales de trabajo muestra un intenso dinamismo. Esta se introduce a partir de la industria azucarera en otras actividades económicas (café, construcción etc. ..).
A excepción de Barahona, donde la utilización de la fuerza de trabajo haitiana en las labores del café es similar al azúcar, la utilización de la fuerza de trabajo haitiana en el cultivo del café muestra un intenso dinamismo, especialmente en la última década. «Por los campos cafetaleros del Cibao pueden observarse los grupos de haitianos caminando en busca de trabajo. Para decirlo en los términos de un capataz de finca: «antes había que salir a buscarlos para los trabajos y ahora vienen tantos que hay que despacharlos».
La situación de dependencia de la fuerza de trabajo haitiana de parte de los productores capitalistas del azúcar, café, etc. … es tal que: «…. los agricultores opinan imprescindible la mano de obra haitiana y dicen estar dispuestos a luchar contra cualquier disposición que limite su uso”.
Por Lucas Vicens
PÁGINA 24




