“Los beneficios de Dios para quien ayude al necesitado”

Por Miguel de J. Ramírez P.

Hermanos y amigos, que el Dios verdadero (Padre, Hijo y Espíritu Santo) les bendiga a todos, Mateo 28:19; en esta oportunidad expondremos el tema: “Los beneficios de Dios para quien ayude al necesitado”, esperando les sea de información, instrucción y edificación.

Bien, comenzamos diciendo que un necesitado es aquel que carece de las cosas fundamentales para poder sobrevivir, llámese comida, ropa, casa, salud o capacidad física o económica para sostenerse o mantenerse en la vida, en otras palabras es como dicen: un pobre.

En este mismo sentido, las Sagradas Escrituras (Biblia) plantea en un sin número de pasajes acerca del beneficio de extender la mano de ayuda al necesitado, siempre y cuando podamos y querramos hacerlo y notemos que en verdad es un necesitado y no un avivato o un aprovechado que quiera vivir del cuento. Tampoco vamos a recoger a todos los pobres, enfermos, inválidos o minusválido que encontremos por ahí, porque podríamos caer también en la pobreza, si todo lo damos, porque cada cual debe producir para mantenerse en la vida, pero su mendigo le toca a usted y mi mendigo me toca a mí.

Ahora bien, en el Libro de los Proverbios de Salomón dice: “El que da al pobre, a Jehová presta”, Proverbios 19:17, ahí está claro que Dios ve como un préstamo a El, aquel que da comida, dinero, ropa, medicina, techo o lo que sea a un pobre y es seguro que Dios paga, ¿cuándo? Cuando el quiera y lo necesitemos. Alábalo si puede…

También, en el libro de los Proverbios dice: “El alma generosa será prosperada y el que saciare el también será saciado”, Proverbios 11:25; que se plantea aquí, que la persona dadivosa que acostumbra a dar, Dios la prospera, porque lo está imitando en cuanto a bendecir a los demás con cosas provechosas y de bienestar y promete prosperarla. Claro no es dar a lo loco, sino ver a quién y por qué basado en la verdadera necesidad. Adóralo. No estamos llamados a ser génerosos en cuanto a la corrupción, sino en lo bueno, honesto y recto, no ha lo loco como hizo el hijo pródigo que derrochó todo sus recursos y al final lo abandonaron aquellos que le ayudaron a malgastarla. Lucas: 15:11 al 15.

Hermanos y amigos, hay una cita en los Proverbios que dice: “Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. Proverbios 11:24; esto indica que la persona que ni lavó ni prestó la batea, no sirvió ni para ayudar a nadie cuando pudo y tenía la oportunidad, no sembró, pues no va a cosechar, no va a permanecer en bienestar, al final lo perderá todo, porque Dios le permitió progresar, pero no ayudó ni a su familia. Vendrá a pobreza física y espiritualmente. Alábado si puede…

Por otro lado, el Señor Jesucristo dice: “Cualquiera que dé un vaso de agua fría a uno de sus discípulos no perderá su recompensa”, desde luego es una recompensa material porque lo que hagamos a un cristiano, bueno o malo, Dios lo coje para él, la recompensa es segura. Firma: El Hijo de Dios. Mateo 10:42.

Mis queridos hermanos y amigos, no nos salvamos por realizar obras de caridad, porque la Biblia dice: “Que sin santidad nadie verá al Señor”, Hebreos 12:14, porque para salvación hay que arrepentirse y convertirse a Cristo y vivir de acuerdo a sus enseñanzas, apartado del mal, pero cuando extendemos la mano al necesitado Dios lo ve con agrado y promete en esta tierra y aún en el más allá darnos la recompensa por el bien que hicimos, según las citas bíblicas siguientes: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna”, Mateo 25:31 al 46; Hebreos 12:14; Hechos 3:19.

Por otra parte, el apóstol Pablo exhorta a los cristianos en diferentes de sus cartas contenidas en El Nuevo Testamento a hacer bien a todos mayormente a los de la familia de la fe y a cumplir con nuestros deberes de hijo con respecto a nuestros padres y abuelos y aún viudas para sus necesidades, según las citas bíblicas siguientes.

Gálatas 6:10; 1ra. Timoteo 5:8; 1ra. Timoreo 5:16.

Concluyendo, hay personas que creen que cuando dan algún bien material al que lo necesita, esto les trae más pobreza, pero el Señor en su palabra contenida en la Biblia promete lo contrario. ¿Puede usted creer esto? ¿Estará el Señor Jesucristo mintiendo al decir que no quedaremos sin recompensa? ¿O en verdad nos vendrá prosperidad y bienestar material por ayudar aquel que Dios nos puso en el camino con ese objetivo? ¿Le lanza usted su mendigo a otra persona? ¿Maltrata usted al que lo solicita teniendo con qué y la posibilidad de ayudarlo? No le recomiendo que reparta su sueldo, ni lo preste, tampoco que deje de pagar su casa, o dar la leche a los muchachos, para ayudar a un particular, pero un pasaje, un pan, una botella de agua, un yaniqueque, una camisa, unos zapatos usado, un pantalón útil a otro, no creo que le haga más pobre. Lo que si lo ha de empobrecer es no servir para nada, ni para nadie. Espero que ese no sea su caso, ni el mío y Dios nos dará más…

Así que, hay beneficios de parte de Dios para quien ayude al necesitado, no lo digo yo, El (Dios) se compromete en su palabra la Biblia… “Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público”, Mateo 6:3 y 4.

Que el Señor les bendiga y nos ayude a todos…

Nota: De usted sentir el toque del Señor mediante estos mensajes bíblicos le recomiendo cuatro pasos: 1.- Visitar una iglesia bíblica, evangélica o pentecostal; 2.- Ponga su emisora cristiana, 1,200 a.m., 1330 a.m., 1440 a.m.; 3. Lea 1 o 2 capítulos diarios de la Biblia; 4.- Ore a Dios el Padre en el nombre de Jesús todos los días con sus propias palabras y su forma sincera de comunicarse… Perseveramos en Cristo asistiendo a la Asamblea de Dios central, Av. Duarte Esq. Eusebio Manzueta. Cultos los domingos de 9:00 a.m., a 10:30 y de 11:00 a.m., a 12:30 p.m. y los miércoles de 7:00 p.m., a 8:30 p.m. Entrada gratis…

 

Por Miguel de J. Ramírez P.

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar