RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La tradición de los aguinaldos es una tradición que ilumina las calles de República Dominicana cada diciembre, llevando música, alegría y espíritu navideño a cada rincón del país.
Los aguinaldos son serenatas espontáneas que grupos de amigos y familiares organizan para cantar villancicos a vecinos y seres queridos que normalmente se hace en la madrugada y termina con un pan con chocolate y jengibre. Es una de las costumbres más queridas y auténticas de la navidad dominicana.
A pesar de que la tradición ha mermado con el paso del tiempo, se mantiene como un cúmulo de recuerdos y buenos momentos en las barriadas.

En los aguinaldos, el ritmo y la alegría y los villancicos se mezclan con letras que evocan paz, amor y unión, creando un ambiente que celebra el valor de la comunidad y el espíritu de compartir.
También los temas contagiosos del merengue y la bachata acompañados de tamboras, güiras y maracas, los participantes recorren las calles durante las noches decembrinas, sorprendiendo a las familias con sus melodías navideñas.
Muchos llevan dulces, café o ponche para compartir con quienes les abren las puertas, y en cada parada la fiesta se enciende un poco más.

La organización de un aguinaldo es tan especial como la misma celebración.
Amigos y familiares se ponen de acuerdo para recorrer ciertos hogares o barrios específicos, y muchos hasta preparan coreografías y vestuarios temáticos para darle un toque único.
Además de ser una manera divertida de dar la bienvenida a la navidad, los aguinaldos simbolizan la solidaridad, el respeto por las tradiciones y la unidad en la diversidad de la cultura dominicana.
Esta tradición es una mezcla de herencia, cultura y alegría que une generaciones y fortalece el sentido de comunidad. En cada canción y en cada baile, los dominicanos encuentran una forma de celebrar la vida, dar gracias y desear lo mejor a quienes los rodean, haciendo de los aguinaldos una expresión navideña tan auténtica como inolvidable.




