RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, MEXICO D.F. – México hizo ayer una vigorosa defensa del proceso revolucionario nicaragüense y, según palabras de su presidente, José López Portillo, «defenderá como propia la causa de Nicaragua».
Al mismo tiempo, el comandante Daniel Ortega Saavedra, coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional de Nicaragua, denunció «la actitud intervencionista» de los Estados Unidos en El Salvador, que obstruye los esfuerzos «de quienes buscamos una solución política al conflicto» en aquel país centroamericano.
En una cena de Estado ofrecida por López Portillo a Ortega Saavedra, en el primer día de una visita oficial a este país, el presidente mexicano denunció la existencia de una campaña en contra del gobierno nicaragüense.
«Se acude al rutinario expediente de presentar a Nicaragua como ficha de dominó trascendente, en una vasta conjura para destruir a la democracia occidental”, indicó López Portillo.
En contraste el mandatario mexicano expresó su seguridad en que Nicaragua «es un factor de estabilidad regional» en Centroamericano, donde, según el presidente mexicano, «cualquier error de cálculos puede producir una guerra internacional».
Tras hacer un encendido elogio de la revolución nicaragüense «que es, en muchos sentidos heroica y ejemplar» ‘, López Portillo denunció los intentos de reducir la política internacional a la pugna entre dos potencias «que se disputan el dominio sobre pueblos carentes de conciencia y de voluntad autónoma”.
Los conflictos sociales de América Latina, señaló, nacen en la miseria y se desarrollan en el escenario de la confrontación entre las grandes potencias ideológicas y alineaciones políticas sirven, agregó, como apoyo o idioma prestado a la cólera popular.
«Atribuir a la influencia extranjera un papel preponderante en nuestras crisis es un recurso que impide afrontarlas de modo inteligente», aseguro.
En ese cuadro, López Portillo indicó que «entre falsedades y sofismas se llega al extremo de que la campaña conta Nicaragua se realiza en nombre de la democracia».
Tras expresar la adhesión mexicana a los principios de autodeterminación y no intervención, López Portillo aseguró que, basado en esos principios, «México defenderá como propia la causa de Nicaragua» A su vez, el comandante Ortega Saavedra destacó la «tradicional hermandad» entre los dos países y elogió calurosamente la actitud del gobierno de México respecto al régimen revolucionario nicaragüese.
PÁGINA 10




