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15 de febrero 2026
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OpiniónVíctor Manuel PeñaVíctor Manuel Peña

Loenel sí representa el cambio, Leonel sí representa la renovación

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RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

En esta campaña presidencial de 2020 el concepto de cambio y el concepto de renovación han de jugar un papel estelar, y yo diría decisivo.

Pero hay que ver necesariamente estos conceptos en el contexto histórico de la República en los últimos 24 años, porque más que el contenido semántico y el significado emocional o sentimental de las palabras y de los conceptos, lo que más cuenta y se destaca es su significado histórico.

Y el significado histórico es el que cuenta o el que más cuenta porque estamos hablando de política, sobre todo, de política, y la política hay que verla siempre en el contexto de la historia.

Aunque en la política hay y habrá un espacio para la canalización de las emociones y de los sentimientos, lo cierto es que la política se nutre siempre y fundamentalmente de realidades.

En tal sentido, los que cuentan son los hechos, las experiencias vividas en el contexto de la historia o de la construcción de la historia por los humanos.

Entonces la biografía personal o la experiencia histórica de cada candidato a la Presidencia en una campaña presidencial son decisivas.

Así, el candidato presidencial Leonel Fernández Reyna, postulado por el Partido Fuerza del Pueblo y por una gran alianza opositora, es la simbiosis del cambio y de la renovación de verdad respaldada por una rica y positiva experiencia histórica vivida por el pueblo dominicano en los últimos 24 años.

Entonces Leonel es la síntesis de un amplio proceso histórico que ha colocado a la República Dominicana en la ruta de la modernidad y de la modernización.

Otros candidatos a la Presidencia se consumen y se diluyen en las simples promesas, pero esas simples promesas no tienen tras sí el sello diacrítico e inconfundible de la historia. Son candidatos a la Presidencia que no tienen tras sí, pues, un discurso respaldado por la historia reciente.

La única historia que tienen detrás esos candidatos a la Presidencia es la funesta y desastrosa gestión de gobierno de Hipólito Mejía del 2000 al 2004. Ésa es una antihistoria porque niega las tendencias progresivas y progresistas de la historia.

Volvamos a Leonel, porque Leonel sí que es cambio, sí que es renovación, Leonel sí que es historia.

Esa historia, la historia del país en las últimas décadas, está marcada de manera ineluctable por la modernidad y la modernización.

El país no puede ni debe apartarse nunca, sobre todo en los próximos decenios, de la ruta de la modernidad y de la modernización.

Cuando Leonel asumió el poder de la nación por primera vez en 1996 tomó el camino de la estabilidad social política, la estabilidad macroeconómica y el crecimiento y también la senda o el rumbo de la institucionalización. Y también tomó la ruta de la modernización y reorientación del servicio exterior y de la diplomacia dominicana.

Aplicó un esquema de políticas públicas, en especial un esquema de política económica, tanto fiscal como monetaria, que convirtió al país no solo en un gigante de la estabilidad macroeconómica, sino en uno de los más destacados y singulares ejemplos de crecimiento económico en el mundo: La tasa de crecimiento promedio del PIB real se movió entre 7.5 y 8%.

Fue reducida de manera significativa el monto de la deuda pública, tanto el monto de la deuda externa como el monto de la deuda interna.

Los servicios públicos fueron institucionalizados, organizados y disciplinados en todas las áreas, sintiéndose en las áreas más sensibles: Impuestos sobre la Renta y Rentas Internas, Pasaportes y la Dirección de Tránsito Terrestre. O sea que los ciudadanos podían pagar sus impuestos, renovar sus pasaportes y sus licencias de conducir sin grandes contratiempo y sin pasar por el indeseado tamiz amargo de los buscones que habían tomado por asalto las instituciones durante un gran tiempo.

Cuando fueron unificadas las direcciones de Impuesto sobre la Renta y de Rentas Internas, creándose la actual Dirección de Impuestos Internos, ya el servicio de la cobranza de los impuestos había salida de la agenda de la premodernidad.

En ese primer gobierno fue que se creó la exComisión para la Reforma y Modernización del Estado y las comisiones para la reforma y modernización del Poder Judicial, del Ministerio Público y para la modernización de los códigos civil y penal y los procesal civil y procesal penal.

La revolución física de Leonel tomó cuerpo en ese primer período con la construcción de elevados y pasos a desnivel.

Y Leonel ha asumido con tanta fuerza y con tanta convicción que siempre ha colocado por encima de todo la defensa de la Constitución y de la institucionalidad.

Fue por esa poderosa razón de vida, que ha guiado la vida de Leonel como ciudadano, como político y como líder, que se opuso resueltamente a modificar la Constitución para hacerse un saco a la medida y presentarse como candidato a la reelección en las elecciones presidenciales del año 2000.

Rechazó tajantemente la oferta de Balaguer y de Amable Aristy Castro, este último a la sazón presidente del Senado en el 1998.

En el 2004 cuando Leonel volvió al poder, después de vencer convincente y limpiamente a Hipólito Mejía como candidato a la reelección, tuvo que manejar la tragedia que Hipólito le había dejado al país como legado podrido y envenenado.

En la transición del 2004 comenzó a recuperarse la confianza de los agentes de la economía, y antes del año ya estaban restablecidas la estabilidad cambiaria y la estabilidad de precios y también la senda del crecimiento económico.

La moneda comenzó un proceso sostenido de apreciación o de recuperación de su valor frente a la moneda de referencia, y antes del 2008 el tipo de cambio llegó a situarse a 29 por 1.

La gran recesión de 2008, que comenzó como una crisis inmobiliaria en Estados Unidos, no nos vapuleó o zarandeó porque nuestro país tenía sólidos anclajes de estabilidad y de crecimiento desde que Leonel retornó al poder en Agosto del año 2004.

La hecatombe en los precios del barril de petróleo la pudimos enfrentar y administrar con éxito gracias a PetroCaribe, obra de solidaridad caribeña y continental del presidente Hugo Rafael Chávez Frías.

Pero no obstante la gran recesión de 2008, la gran especulación que se desató en los mercados financieros internacionales, en los contratos a futuro, afectando sensiblemente no solo los precios del petróleo sino los precios de todos los commodities y los miles de millones del presupuesto que había que destinar al sector eléctrico en calidad de subvenciones, pudimos evitar ser pulverizados porque en la Presidencia de la República estaba un líder de la catadura moral, intelectual y continental de Leonel Fernández.

En otras palabras, el derrumbe o la debacle internacional la pudimos enfrentar con éxito por  el estado de estabilidad y de crecimiento que tenía la nación gracias a la gestión de gobierno de Leonel.

En este segundo período del 2004 al 2008 Leonel continuó con más fuerza su revolución física en todo el país, y es en este período que se instala el Metro de Santo Domingo, obra maestra que modernizó el transporte, el tránsito y la movilidad en la Capital.

Leonel ha sido el único presidente que ha transformado físicamente la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Y en el período 2020-2024 Leonel ha de transformar la UASD por dentro, es decir, transformará, con la participación activa de la comunidad universitaria, el espíritu y el corazón de la UASD para que asuma plenamente sus funciones en la docencia, en la investigación y en la extensión mediante la implementación de una revolución de la calidad en la educación superior del país y en toda la educación del país.

Leonel pudo ganar sin problema las elecciones de 2008, en las que fue candidato a la reelección gracias a la reforma constitucional que hizo Hipólito, porque había hecho una extraordinaria gestión de gobierno del 2004 al 2008.

Es indudable que Leonel ha impulsado con firmeza y coherencia el cambio y la renovación en el ejercicio del poder de la nación para impulsar el desarrollo de la República Dominicana.

Dotó el país en el 2010 de la Constitución más avanzada, garantista y progresista en todo el largo trayecto de vertebración histórica de la República Dominicana como sociedad, como pueblo y como nación.

Y toda la obra institucional de Leonel entronca con la institucionalidad perdida con el golpe de Estado a Juan Bosch en 1963.

Pero Leonel es el único candidato a la Presidencia que tiene en carpeta y en agenda un amplio y vasto programa de transformaciones y realizaciones en todas las áreas y en todo el país con la vista puesta en el 2044.

Leonel no solo representa el cambio y la renovación, sino que él ha impulsado de manera verdadera el cambio y la renovación en la República Dominicano, a tal punto que hoy está consagrado como el padre de la modernidad y de la modernización en nuestro país.

En estos momentos cruciales de la República el pueblo dominicano no debe permitirse el lujo de llevar a un improvisado a la Presidencia de la nación.

Solo Leonel representa el salto a lo máximo en cuanto al desarrollo multidimensional de la sociedad y del pueblo dominicano.

 

Autor: Dr. Víctor Manuel Peña

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