RESUMEN
En búsqueda de la salud integral
Los paraísos en este mundo no existen. Dentro un plazo los susodichos resultaran huecos, vacíos e insatisfactorios. El interior de cada alma es el campo a cultivar para que florezcan los mejores frutos del espíritu. El desafio estaa en la condición en que a cada ser humano le ha tocado en suerte se colocado en este mundo, y que en la adultez uno elige el lugar a estar mientras tenga capacidad de valerse por si mismo y la indepencia para decirdirlo.
Alcanzar el milagro interior. Arrancar la búsqueda de encontrar belleza, bondad y ternura en ambientes de brutalidad, carencias y apetencias de todo tipo no es tarea sencilla. Es para gigantes, para personas que están dispuesta a recomenzar una y otra vez, a movilizarse y no estancarse. Aportan o restan los ambientes y las personas con las que me tengo que codear y aquellos de libre elección es la evaluación que constantemente tenemos que hacer. ¡Cuándo no hay raíces profundas, frutos que en verdad nutran y no se ve perspectiva de cambio para bine y mejora, hay que buscar otros terrenos y colaborar con otros sembradores que entienda que la vida no es satisfacción personal y aparente, es mucho mass!
Por eso, hay que ir a lo esencial. La vida se pasa tan rápido. La juventud es solo un pestañar. Tantos adultos no superan y ni llenan las carencias y vacíos de la infancia y la juventud, y los vemos, incluso con canas, buscando nuevos amores, acaparar atención y medios, asi como publicitarse en cualquier ámbito, incluso en el religioso y caritativo. La integralidad de la existencia humana requiere objetividad. Implica la denuncia que es el servicio útil y practico para todos. Reconstrucción de lo que se derrumba y no quedarse en los orígenes, en glorias pasadas, en tierras y relaciones ya pasadas, en costumbres que en lugar de llevar a transitar hacia el horizontes son vicios insaciables que solo llevan a dar vueltas, mareaos y lo más dramático, no avanzan.
Pensemos en el turisteo que se impone inmisericorde. Pensemos en la mentalidad de gastar mucho en agasajos, en prendas de vestir, artículos electrónicos, transporte de lujo, viviendas ostentosos, operaciones estéticas fuera del rango de la salud. Todo esto sale del marco de lo más vital, desvía el sentido de lo requerido para estar en paz, tener energías para luchar cada día y dedicarse, no en los ratos libres y como calma conciencias, sino emplearse con dedicación a los mas desfavorecidos y que están en condición inhumana de subsistencia.
Humanizar, liberar, superar, cambiar para bien, fomentar, concientizar, desechar para mejorar y descubrir las incontables posibilidades que no podemos ver a la primera mirada. Estoy cansado de estar denunciando lo malo, de lo que tantas veces soy cómplice. Enfocarse en lo fundamental de esta vida. Dar gracias por lo que se tiene y en lo que se puede colaborar.
Las iniciativas personales, la difusión de los valores de una posible sociedad sana, el acceso de educación para todos y adaptada a las capacidades y necesidades de los estudiantes de cualquier edad y condición, para que el respeto a la dignidad de cada persona, la transparencia, la sencillez, la justicia y la tranquilidad rijan nuestros espacios de interacción, igual que en los procesos a seguir en toda instancia.
Las autoridades de todos los estamentos no entienden que a lo largo de la historia los destinatarios que a la larga asumirán sus cargos serán los pobres, los débiles, los indefensos, los incomprendidos, los que miran a la distancia separados por muros y medios de comunicación, los sin ropa, los sin techos, los sin alimentación ni recursos básicos, los sinceros, los dedicados, los instruidos, los sensibles, los discapacitados, los que no acaparan ni especulan, mucho menos evaden o segregan.
Todos ellos asumirán lo que una vez les fue negado, a ellos y a los suyos. Es una de las leyes de la sociología y del devenir histórico que queda obnubilado de la mente de una vez leyó estas cosas y perdió la perspectiva. Solo hay que esperar unos años, unas décadas, y tal cual ocurrirá.
Es mejor una casa sencilla que habitar en palacios. Conviene más que el terreno sea compartido, que sufrir el constante ataque violento de la soledad y angustia del propietario de muchos bienes. Son de aliento las palabras llanas y corteses al lenguaje hipócrita de la diplomacia que quiere injustamente seguir manteniendo la irracionalidad de quienes quieren la mal llamada buena vida de opulencias, codicia y amistades falsas porque solo perduraran mientras se beneficien mutuamente.
Sin dudas que hay una mutual que siempre tendrá que ir de la mano: sabiduría y humillación. Si después de leer estas palabras respiras conscientemente, saboreas libertad, añoras una dinámica diaria mas tranquilo y sin tantos enredos y complicaciones, y no muy lejos ves que hay una única manera de ser creyente y praticante de la religión que conduce en axuliar a los mas desfavorecidos, no desde lo que nos sobra, sino desde lo más elemental que tenemos para vivir y no como inversión para sacar beneficio propio y alimentar el ego, estas muy cerca del Reino de Dios que anuncia el mismo Jesucristo en su Iglesia.
Por Padre Manuel Antonio García Salcedo
Arquidiócesis de Santo Domingo.
Doctor y Postdoctorado en Teología Católica.
