La Constitución es un propósito loable siempre, pues procura establecer principios que normen la vida ciudadana conviviendo con deberes y libertades. Y cada vez se busca fortalecer esas garantías para protegerlas del poder, no importa desde donde emane.
En el Colegio Loyola, en San Cristóbal, un acto solemne conmemoró el 181 aniversario de la primera Carta Magna, proclamada en esa provincia, en 1844.
El magistrado Napoleón R. Estévez Lavandier, presidente del Tribunal Constitucional, ha dicho las palabras claves…no puede haber plenitud ciudadana pretendiendo ejercer libertades sin asumir responsabilidades, pues «los deberes constituyen el rostro complementario de los derechos».
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