RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, ONU. – En las Naciones Unidas, el secretario general Kurt Waldheim, quien acababa de regresar de un viaje a Moscú, Lisboa, Ginebra y Londres, se puso de inmediato en contacto con el representante observador del Vaticano, monseñor Kelly, a quien le expresó su pesar y preocupación por lo ocurrido. En declaraciones oficiales, Waldheim deseó un rápido restablecimiento al Sumo Pontífice de la Iglesia Católica.
Mientras tanto, en la Casa Blanca, el presidente Ronald Reagan -quien hace pocas semanas fue víctima de otro atentado que concitó toda la atención mundial – exhortó a la nación a orar por la salud del Papa.
En la misma capital estadounidense, el senador Edward Kennedy calificó el atentado como «un acto de violencia irracional» por ser Juan Pablo I «el más grande símbolo de paz que existe sobre la tierra».
En Roma, el revuelo fue mayúsculo. Las máximas autoridades del país, el presidente Sandro Perti-ni, el primer ministro Arnaldo Forlani y el canciller Emilio Colombo, permanecieron largas horas en la clínica «Gemelli», mientras los cirujanos intervenían al Papa.
En el Parlamento las reacciones de condena fueron iguales entre los representantes democristianos, comunistas y socialistas. En Lima, México, Cara-cas, Bogotá, Guatemala, Panamá, San José, Santiago de Chile, San Juan de Puerto Rico, Buenos Aires y Asunción las autoridades eclesiásticas expresaron su indignación por el atentado y exhortaron a la feligresía a orar por el pronto restablecimiento del Papa Juan Pablo Il.
En México consigna la agencia EFE- las televisoras privadas y oficiales cambiaron su programación regular para pasar durante todo el día, a partir del momento en que se difundió la noticia, informaciones sobre el atentado y cortos sobre la visita hecha por el Sumo Pontífice a aquel país, hace dos años.
El Consejo Mundial de Iglesias, que agrupa a las iglesias protestantes y ortodoxas de más de 100 países, expresó su pesar por el atentado y envió un mensaje expresando que las iglesias del consejo se unen al conjunto de la familia cristiana, pidiendo la intercesión de Dios para devolver la salud al Pontífice romano.
EI Premio Nóbel de la Paz 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, consideró que con el atentado sufrido por el Papa, Cristo ha sido «otra vez crucificado En Nueva York, el cardenal Terence Cooke ofició una misa solemne por la recuperación del Sumo Pontífice en la cual leyó un mensaje de aliento y solidaridad que le dirigió el presidente Reagan en nombre del pueblo norteamericano.
El arzobispo metropolitano de Río de Janeiro, Monseñor Eugenio Sales, consideró que «la maldad humana es tan grande que en cierta manera supera toda la grandeza del Papa». El primer ministro holandes, Andries Van Agt, dijo que su gobierno recibió la noticia del intento de asesinato contra el Papa en la Plaza de San Pedro «con profunda repulsión”.
La reina Isabel de Gran Bretaña, dijo en un mensa je al Vaticano que estaba «horrorizada Y aturdida al saber del ataque contra la vida de su santidad» El arzobispo de Canterbury, doctor Robert Runcie, dijo que estaba atónito y que ‘ «con todos los cristianos del mundo, ruego por él mientras se somete a una intervención quirúrgica en estos momentos.
Quiera Dios que el Papa Juan Pablo se mejore rápidamente’ La televisión en la Polonia natal de Juan Pablo interrumpió su programa para dar a conocer la noticia del tiroteo, y transmitió un boletín especial El presidente francés electo, François Mitterrand dijo que «este es un acto que se comete en contra de toda la humanidad en la persona de Juan Pablo II”.
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