RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El expresidente de la República y actual candidato a la misma posición por el partido Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, afirmó anoche que, mientras estuvo al mando de la República Dominicana, nunca fue obstáculo para que se procesara a nadie ante la justicia, ni siquiera a sus colaboradores.
Así respondió el también abogado en una entrevista exclusiva concedida al espacio El Nuevo Diario en la Tarde, ante la cuestionante de por qué para una nueva gestión suya garantizaba el sometimiento a la justicia de todo aquel legalmente imputado, aún fueren excompañeros de partido, y no en sus tres mandatos anteriores, cuando tuvo la oportunidad.
“Yo nunca fui obstáculo para que se pudiera someter a nadie, y de hecho, colaboradores míos tuvieron que pasar por procesos judiciales y hasta de privación de libertad”, expresó Fernández agregando que «este no es un tema de ahora, porque cada vez que se ha entendido que alguien no ha cumplido con sus funciones adecuadamente o que realiza acciones reñidas con la ley, la justicia le ha requerido y siendo presidente de la República nunca impidió eso.
Asimismo, Fernández recordó que ha habido imputaciones, procesos judiciales y privación de libertad contra funcionarios de sus pasados gobiernos, aunque aclaró que nunca por asuntos de drogas, sino por manejo irregular de fondos públicos.
Reiteró que en ninguno de esos casos intervino, sino que dejo que la justicia prosiguiera su curso normal “que es como debe ser”.
El doctor en Derecho, de 66 años, fue presidente en los períodos 1996-2000, 2004-2008 y 2008-2012 y es el más experimentado de los candidatos a las elecciones.
Poseedor de una muy buena oratoria y solidez intelectual, Fernández creció políticamente bajo la sombrilla del fundador del PLD, el expresidente Juan Bosch, de quien fue compañero de boleta en las elecciones de 1994.
En sus Gobiernos contribuyó a la modernización de varios servicios públicos, promovió el desarrollo de infraestructuras e impulsó una muy cuestionada privatización de decenas de empresas del Estado.
En su último período, también creó un programa de asistencia social en favor de sectores vulnerables, que sus opositores calificaron de «clientelismo», y culminó su «trabajo» llevando en hombros la candidatura presidencial de Medina en los comicios de 2012.
La carrera política de Fernández, sin embargo, fue tomando paulatinamente rumbos diferentes a los de su compañero de partido y las heridas de sus confrontaciones no hicieron más que agravarse con el paso del tiempo, causando una hemorragia incontenible en las primarias del oficialismo, celebradas en octubre de 2019, en las que Fernández denunció ser víctima de un fraude.
Tras ese episodio, el exmandatario abandonó el PLD y fundó la Fuerza del Pueblo, formación con la cual pretende alcanzar por cuarta vez la Presidencia, aunque las encuestas más recientes descartan esa posibilidad.




