RESUMEN
Muchos dominicanos no han meditado a profundidad el significado histórico de los acontecimientos que tuvieron lugar el año pasado, cuando paulatinamente el grueso de la sociedad criolla se fue incorporando a la lucha por el respeto a la constitución, iniciada entonces, desde el seno del partido de gobierno, PLD, por el doctor Leonel Fernández Reyna.
La idea de respeto a la carta magna tuvo su origen en el obstinado interés del todavía presidente, licenciado Danilo de Medina por volver a modificarla para poder presentarse por tercera oportunidad como candidato presidencial.
Para lograr ese propósito se buscaron y financiaron mercenarios de todo tipo, junto a un bocineo periodístico justificador de la referida modificación, al tiempo que se cabildeaba, maletines en mano, tratando de comprar legisladores que hicieran quorum a la fatídica reforma.
Antes de acelerar el pulseo de modificación en el Congreso, el danilismo recurrió a todas las malas artes con el fin de desacreditar y minimizar el liderazgo del doctor Leonel Fernández, a lo interno del Partido de la liberación Dominicana.
De ahí que, en el Comité Político la mayoría de quienes se entendía le debían consideración y respeto se fueron acomodando en el danilismo usufructuador inescrupuloso del poder para doblegar voluntades.
En ese marco fue que puso a competir hacia las primarias a 7 tradicionales y valiosos dirigentes del partido morado, entre ellos, Reinaldo Pared, Temistocles Montas y Carlos Amarante Baret, quienes sufrieron el ridículo porque todo su apoyo recayó en el actual candidato presidencial Gonzalo Castillo.
El país y ellos mismos saben a la perfección, que mientras los 7 se afanaban por conquistar el respaldo de la militancia peledeista y, equivocadamente se enfrentaban a Leonel Fernández, Danilo volcaba todos los recursos del Estado en beneficio de su penco títere.
Estaba consciente de que, pese a la lealtad que los siete precandidatos presidenciales le profesaban, si uno de ellos se alzaba con la nominación y llegaba a la presidencia, no les iba a responder como lo haría Gonzalo Castillo. Por ello, los embulló en la idea de que quien venciera de los siete, enfrentaría a Leonel, mientras acentuaba sus esfuerzos en lograr la modificación constitucional para él, volver a presentarse como opción presidencial.
Siendo una realidad que Danilo no confiaba, ni confía en nadie que no sea de su muy intimo entorno, fue que dejó a Temo, Amarante, Navarro, Segura, Domínguez Brito y Reinaldo, como perico en la estaca.
Danilo es grupista por antonomasia y destila un aire dictatorial enfermizo que se viene revelando desde la primera vez que aspiró a la presidencia imponiendo y tratando de imponer decisiones desajustadas de la realidad.
Ese aire despótico Danilo lo dejó ver con claridad meridiana cuando en el 2015 Leonel, que no había aceptado ser precandidato presidencial, empezó a pronunciar la frase..están soplando los vientos.
Justo en esa momento, el actual presidente de la República aplicó su plan de aniquilamiento de quien consideraba era su rival político inmediato, el doctor Leonel Fernández, quien fue víctima de la más perversa e injustificada campaña de descrédito.
Esa campaña contra un compañero como Leonel, solo la podía desarrollar un hombre cegado por el odio, y sobre todo, por su hasta entonces, clandestina estructura cerebral dictatorial.
De ahí que la histórica campaña por el respeto a la constitucionalidad desarrollada el pasado año producto de la alta convicción democrática del actual candidato presidencial de la Fuerza del Pueblo, fue lo que impidió que el pichón de sátrapa que hay en Danilo Medina, no sea el candidato presidencial del PLD, sino su títere.
Imposibilitado de lograr el tercer periodo presidencial consecutivo, Danilo recurrió a un candidato que es su socio sumiso y que por demás, evidentemente sufre fuertes deficiencias de pensamiento, en interés de él, continuar manejando la cosa publica tras bastidores, en el difícil caso de que lograra ganar las elecciones.
La idea de manejar a su socio no es fortuita. Tiene su esencia en asegurar la vigencia de darle continuidad al uso del gobierno, ya no sólo para doblegar las voluntades de los dirigentes del partido morado, sino para que su sagrada familia continúe usufructuándolo al Estado de manera poco decorosa.
Lo que acabamos de decir, respecto al uso de los recursos del Estado para el provecho familiar encuentra explicación en la realidad de que faltando apenas meses para concluir la gestión de gobierno, Luis Armando Asunción, Superintendente de Bancos, concuñado del Presidente, es el esposo Rosanna Altagracia, Montilla, quien es hermana de doña Cándida Montilla.
Luis Armando ha estado devengando desde el primer día del gobierno la friolera de 999 mil pesos, cada 30 días. Estamos hablando de un millón de pesos.
A su vez, Rosanna Altagracia Montilla, esposa de Luis Armando es la Gerente Financiera de la CDEE, con un Sueldo de 325 mil pesos mensuales, mientras Soraya Priscila Asunción Montilla, hija de Luis Armando y Rosanna Altagracia, merecedora de 170 mil pesitos cada mes.
En tanto, Luis Ernesto De León Núñez, esposo de Magaly Medina Sánchez, hermana del presidente Danilo Medina Sánchez, funge como administrador de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (CDEESTE), con un sueldo de 695 mil.
En ese mismo orden, tenemos a Magalys Medina Sánchez, hermana de Danilo, quien se desempeña como vicepresidenta administrativa del Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (FOMPER), con sueldo de 272 mil.
Otra hermanita del honorable presidente de la República Dominicana, Aracelys Medina Sánchez, es sub administradora del Banco de Reservas, devengando un salario de 500 mil pesos mensuales.
No, no dejes de leer, hay mucho más para contar.
Te puedo decir que Maritza de los Ángeles Pimentel, esposa de Wifredo Medina Sánchez, también hermano de Danilo Medina, es subdirectora General de la dirección General de Presupuesto, con un sueldo de 219 mil 265 tulipanes.
Y, que Lucia Medina Sánchez, hermana del mandatario fue presidenta de la Cámara de Diputados y en la actualidad recibe ingresos mensuales, superiores a los 300 mil pesos.
Por igual, Angel Eduardo Contreras Ojén, esposo de Candy Cibelis Medina Montilla hija del presidente Danilo funge como Director del Departamento de Gestión de Riesgos y Estudios de la Superintendencia de Bancos, cobrando un 234 mil 721 pesos.
Como puedes ver, la familia del actual jefe del estado es larga, por lo que, Eduardo Contreras, padre del esposo de la hija de Danilo Ángel Eduardo Contreras, labora en la Dirección General de Ganadería y cobrando sueldo 200 mil.
Eso no es todo, Edgar Mejía Butten, esposo de Lucia Medina Sánchez, es miembro del Consejo de la Superintendencia de Valores, con un sueldo de 250 mil toletes, como dice la gente de nuestro pueblo.
LOS PARIENTES
Marcos Vinicio Montilla Sierra, está asignado, como Agregado en la Embajada Dominicana en Washington, con salario de 225 mil.
En tanto, Sandra Yanett Montilla Sierra, es directora del Departamento de Cooperación Multilateral con un sueldo de 125 mil pesos.
Bryant Mejía Medina, labora en el INDOTEL con un sueldo de 125 mil.
La suma expuesta, sin contar lo que le entra al presidente Danilo Medina, llega a los 4 millones 639 novencientos 86 mil pesos mensuales, lo que cada año representa la enorme cifra de 60 millones, 319 mil ochocientos 18 pesos. Esto, sin incluir los doble sueldos, ni las bonificaciones.
Como puede apreciarse, si Leonel no levanta la bandera de respeto a la constitucionalidad, Danilo Medina, con su enorme capacidad de derroche de los recursos públicos Danilo se habría impuesto hacia un tercer período, donde el Festín familiar y de su pandilla seria el de las hienas frente a una Cebra.
Sin embargo, y el hombre es obstinado en su visión desdibujada de la historia, por lo que derrotado en aquella lucha por reformar la constitución, en el marco de la desgracia mundial que es el coronavirus, el mandatario procura a todo coste imponerle al pueblo su versión más corroída y torpe de la política nacional, que responde al nombre de Gonzalo Castillo, y todo, en el objetivo de seguir el derroche público.
