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19 de febrero 2026
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5 min de lectura Política

Leonel Fernández vs Luis Abinader: el pulso político que marcó el 2025

Aunque otros líderes opositores emitieron críticas, fue Leonel Fernández quien sostuvo el mayor y más constante intercambio político

Leonel Fernández y Luis Abinader. (Ilustracion: Pedro Ramirez)
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RESUMEN

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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. –El año 2025 estuvo marcado por un intenso intercambio político entre el presidente Luis Abinader y el exmandatario Leonel Fernández, quien se consolidó como la voz más activa de la oposición frente al Gobierno.

A lo largo de los últimos 12 meses, ambos dirigentes protagonizaron los principales choques sobre economía, seguridad, educación, endeudamiento y el costo de la vida, colocando su confrontación en el centro del debate nacional.

Mientras el Gobierno defendía su gestión con cifras, proyecciones y respaldos de organismos internacionales, Fernández respondió cuestionando la veracidad de esos datos y apelando a la “realidad cotidiana de la población”, en una dinámica constante de señalamientos públicos que incluyó, además, a otras figuras de la oposición como Danilo Medina.

Febrero

Resumen diario de noticias

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El 27 de febrero, durante su rendición de cuentas ante el Congreso Nacional, el presidente Abinader aseguró que la tasa de homicidios había disminuido un 16 %, que los feminicidios se redujeron en un 20 % y que la pobreza bajó de 23 % a 18.98 %, además de destacar inversiones en salud, vivienda, agua potable y comedores económicos.

Leonel Fernández, desde la casa nacional de Fuerza del Pueblo (FP), desmintió las afirmaciones oficiales y sostuvo que la pobreza no había disminuido como afirmaba el Gobierno y que los precios de la canasta básica seguían en aumento, señalando una desconexión entre las estadísticas oficiales y la realidad de los hogares dominicanos.

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se pronunció al respecto y dijo en un comunicado que las declaraciones de Abinader estaban llenas de “medias verdades e inexactitudes”, cuestionando el endeudamiento del país y la delincuencia.

El intercambio se prolongó durante semanas, hasta que en marzo Abinader respondió en La Semanal con la Prensa, acusando a la oposición de criticarlo por “dar muchos datos” y defendiendo las proyecciones futuras de su gestión.

“Como los amigos de la oposición nos han acusado de que hemos dado demasiados datos, vamos a ver cuáles son nuestras proyecciones para el futuro y, en base a los resultados que tenemos, cómo vamos a proyectar y hacia dónde vamos”, dijo.

Julio

Aunque otros partidos se sumaron a las críticas por el inicio del año escolar, Fuerza del Pueblo, bajo el liderazgo de Fernández, denunció precariedades en planteles educativos, incluyendo aulas deterioradas y construcciones inconclusas.

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD), a través de una rueda de prensa con el exministro de Educación Melanio Paredes, denunció que el país vivía un déficit de aulas y que muchos padres no tenían dónde matricular a sus hijos, así como el presunto deterioro de los planteles escolares.

El presidente Abinader replicó asegurando que se habían inaugurado 441 aulas y que el calendario escolar iniciaría con normalidad, afirmando que la realidad demostraba un “buen inicio” del año.

Agosto

En agosto, Fernández intensificó sus ataques y calificó la gestión de Abinader como un “fracaso”, acusándolo de maquillar cifras económicas.

El presidente respondió sugiriendo que el exmandatario debía “pelear con los organismos internacionales” que certifican los indicadores económicos.

La respuesta de Fernández se convirtió en uno de los momentos más citados del año: “Para saber que el pollo ha llegado a 125 pesos no hay que ir a ningún sitio. Mejor voy a Moca”.

Octubre

El debate se trasladó al endeudamiento público. Abinader comparó su gestión con las de Fernández (2004-2012) y Danilo Medina (2012-2020), asegurando que su Gobierno era el único que había reducido el peso de la deuda sobre el PIB.

Aunque Fernández no respondió directamente a cada cifra, desde Fuerza del Pueblo se insistió en que el país estaba siendo mal administrado y que el endeudamiento seguía comprometiendo el futuro económico.

Ese mismo mes, tras el paso del huracán Melissa, Fernández y dirigentes de FP criticaron el decreto de emergencia emitido por Abinader, calificandolo de desproporcionado.

Por los daños y las fuertes lluvias, el presidente Abinader habilitó el decreto 626-25, que coloca a 14 provincias bajo emergencia, al declarar las compras y contrataciones de bienes, servicios y obras por parte de las instituciones destinadas a las labores de reparación, construcción y reconstrucción de los daños ocasionados por el fenómeno atmosférico.

Según Radhamés Jiménez, del partido Fuerza del Pueblo, la decisión debió ser más limitada, concentrándose en las zonas de mayores daños por el fenómeno.

Asimismo, el legislador peledeísta Charlie Mariotti sostuvo que el decreto no corresponde a un estado de emergencia constitucional, sino a una “situación de desastre”.

El mandatario defendió la medida alegando daños reales en zonas agrícolas y rurales.

“Yo recorrí Ocoa, recorrí Barahona y toda la región Enriquillo, y la petición de todos los agricultores es sobre los caminos vecinales, que son caminos que se han afectado. Por lo tanto, creo que hay una justificación especial en ese decreto de emergencia”, señaló.

Noviembre y diciembre

Los apagones nacionales de noviembre y el escándalo del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) en diciembre reavivaron los cuestionamientos de la oposición.

Fuerza del Pueblo recordó que había advertido sobre irregularidades meses antes, mientras Abinader reiteró que no habría impunidad y que cualquier responsable enfrentaría la justicia.

Un pulso que marcó el año

Aunque otros líderes opositores emitieron críticas, fue Leonel Fernández quien sostuvo el mayor y más constante intercambio político con el presidente Abinader durante 2025, convirtiendo su confrontación en el eje central del debate público.

De cara al próximo año, persisten las interrogantes: ¿cómo evalúa la ciudadanía este pulso entre pasado y presente? ¿Logrará el Gobierno reducir las problemáticas sociales o se profundizará la confrontación política?