EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El presidente del partido Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández afirmó este miércoles que la República Dominicana ha perdido, durante la actual gestión de Gobierno que encabeza Luis Abinader, la oportunidad de consolidarse como un foro regional para la resolución de conflictos y como la “Capital de la Paz” en América Latina, al referirse a la postura oficial del país frente a la crisis en Venezuela.
Durante una alocución transmitida por cadena nacional de radio, televisión y plataformas digitales, Fernández indicó que marcó distancia con la posición asumida por el Gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el cual, según señaló, se ha limitado a dar seguimiento a los acontecimientos sin fijar una postura de fondo sustentada en principios de soberanía, derecho internacional y autodeterminación de los pueblos.
Asimismo, tildó de «supuesta» la postura del Gobierno de Abinader en defensa de la democracia en Venezuela. «Mientras desde nuestras filas gubernamentales se acentúa una supuesta defensa de la democracia, sin hacer referencia a principios y valores relacionados con la soberanía, la integridad territorial y la libre determinación de los pueblos, nosotros la hemos asumido, con responsabilidad y entereza, desde la génesis misma del conflicto».
El exmandatario recordó que la República Dominicana había logrado un reconocimiento regional como espacio de mediación y diálogo, tras la Cumbre de Río de 2008, celebrada en el país, donde se contribuyó a la solución de la crisis diplomática entre Colombia, Ecuador y Venezuela, experiencia que, de acuerdo a lo que dijo, contrasta con la actitud actual del Gobierno frente a los conflictos regionales.
“En lugar de tomar partida frente a las controversias regionales, la República Dominicana ha perdido, durante la actual gestión de Gobierno, la oportunidad de convertirse en un foro de resolución de conflictos o en la Capital de la Paz en América Latina”, expresó Fernández.
Al abordar el tema del derecho internacional, el líder político sostuvo que toda controversia entre Estados debe resolverse conforme a la Carta de las Naciones Unidas y en el ámbito regional, a la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA), al tiempo que advirtió sobre los riesgos que representan las actuales tensiones geopolíticas para América Latina y el Caribe, región reconocida como zona de paz.




